miércoles, mayo 26, 2010

La responsabilidad de los medios de comunicación

A día de hoy, en nuestro país los medios de comunicación se han erigido en contendientes políticos parejos a los habidos en el Parlamento. De ese modo, podemos encontrar los que defienden unas ideas partidistas u otras con el mismo coraje o pasión que lo haría un político profesional.

Esto que comento, no es patrimonio exclusivo de nuestras fronteras, en otros lugares si bien con su propia idiosincrasia, existen medios que se pueden definir incluso en ocasiones por ellos mismos, con biensonantes denominaciones que parecen justificar su orientación.

Es razonable pensar que, como personas que somos con un criterio, cada cual disponga del suyo y la suma de muchos pueda resultar en comuniones o casi mejor, comunidades ideológicas que postulan unos determinados principios.

Ahora bien, asumiendo esa condición humana de personas, podemos admitir que estamos sujetos a limitaciones e imperfecciones que no por ser más o menos numerosas, hace que quedemos exonerados de ellas.

Ahora bien, para sentar una argumentación parece conveniente sentar unas referencias en las que basarse tratando de evitar de ese modo, una mera inclinación que podría pretender desautorizar a una parte y no un principio general que es la razón de estas letras.

Empezar con "justicia" como palabro genérico es arduo complicado, pero si empezamos a introducir otras acepciones como pluralismo, independencia y transparencia, entonces empezamos a dotarnos de ayudas que sirvan para concretar hacia dónde me dirijo y sobre qué tema estoy tratando.

Bien, todo ello puede quedar muy bonito como una declaración de intenciones, pero a la hora de plasmar esos propósitos, convendría articular modos y maneras que propiciaran su cumplimiento de la manera más honrada y efectiva posible.

Empezaré por aquello que me parece más fácil y ventajoso para lo que me propongo: la crítica a lo existente. Resulta poco menos que nauseabundo hallar entre los medios una reiteración de lo existente en la política, ya que al hablar de poderes, no baladíes en ninguno de los casos, admitimos una prevaricación manifiesta que resulta de la connivencia de ambos.

Uno es el poder temporal, el que de manera resumida ostenta la capacidad de manejar el dinero público obtenido de las retribuciones de los ciudadanos para dotarnos de los resortes con que desarrollar nuestra vida en libertad facilitando en lo posible las herramientas para conseguirlo y no estorbando ni siendo un límite para esos fines.

El otro es el poder de la información y el entretenimiento, que debe mostrarnos por "un cristal" lo que hace el poder temporal con vistas a garantizar la honradez y eficacia de éste. De igual modo, dispone del entretenimiento como supuesto canalizador de nuestro asueto y distracción con los límites en la voluntad formativa del mismo.

Ciertamente entre uno y otro poder no hay nada más. Es decir, salvo la percepción que podamos tener los ciudadanos en nuestras gestiones diarias del poder temporal, los ciudadanos no podemos disponer de más información que la que poseen los medios, de modo que la única información no propia que tenemos acerca de las maneras que tiene el poder temporal de regirse es la brindada por los que controlan la información y el entretenimiento. Ahí es nada.

Si alguna vez han jugado a la cadena de rumores, sabrán un poco qué puede llegar a pasar exagerando las cosas o quizás no tanto. Un niño explica una pequeña frase a otro al oído y éste a su vez al siguiente así en cadena. Al final de la cadena, las sucesivas interpretaciones de lo escuchado, suelen conformar un resultado en ocasiones sorprendente, pero el juego se desarrolla de buena fe, intentando no tergiversar aposta la información. Imaginen si se introduce de por medio el elemento manipulador o interesado de por medio con la consiguiente mala fe.

De ahí que podríamos sentar un presupuesto que trata de la necesaria y saludable incompatibilidad entre el poder temporal y el relativo al que distribuye la información. Eso no quiere decir ni beligerancia ni oposición frontal, pero sí la garantía de oposición y fiscalización en defensa de quienes se supone son sus acreedores capitales: sus lectores, televidentes, radioyentes, en definitiva, los ciudadanos.

martes, mayo 25, 2010

Más reflexiones excéntricas

Para crear un sistema viable hay que simular en cierta medida a través de la lógica y la experiencia real, ejemplos válidos que den pistas acerca de la idoneidad de su aplicación. Eso en atención a la responsabilidad. Puede ser entendible que en una charla de café se propongan hipótesis y se hagan cábalas sobre modos de organización social y política que satisfagan los propósitos de buena fe del interlocutor, pero en política real hay que exigir algo más que utopía. Mucho más.

Democristianos y Socialdemócratas. Según usted los segundos parecen ser la salvaguarda del Estado del bienestar pese a reconocer que los primeros fueron los fundadores del sistema. El caso es más serio cuando observas que como usted, eso lo piensa prácticamente más del 90% del arco mediático catalán convirtiéndose éste en un modelo pseudo plural encubierto bajo conceptos ideológicos buenistas imposibles de rechazar bajo un sistema de coacción social.

La socialdemocracia es un sistema teórico no viable que gangrena la sociedad. Los presupuestos no pueden superar las consecuencias ya que: 1) Propicia el rechazo del esfuerzo y la superación en pos de el subsidio. 2) Es un eufemismo de la reivindicación de clase que llega a exigir a los más capaces una responsabilidad que se niegan a ellos mismos. 3) No dispone de principios sólidos sino de raíces personales bienintencionadas de organización e igualación.

Fíjense que la socialdemocracia sólo se vale de premisas que firmaría cualquier buen ciudadano que no busque un rigor analítico en la responsabilidad y sus consecuencias, ya que tratamos de personas y no números. Al contrario, la plasmación de la utopía conformaría una sociedad autómata o muy coactiva bajo presión social (lo que es ahora Cat) que tarde o temprano tendería a explotar por coartar las libertades individuales por postulados de los líderes.

La socialdemocracia por el contrario tiene un gran gancho electoral y puede mostrarse viable limitadamente a expensas de un sistema anterior que haya enriquecido el país o en territorios muy ricos naturalmente. Los sistemas realistas deben contemplar inexorablemente la condición humana y responsabilizarse de personas y no de ente global sobre el que se pueden aplicar premisas atractivas que no suponen resultados más que frustrantes y devastadores en atención a expectativas imposibles de cumplir.

La lógica que desbarata la socialdemocracia se puede constatar actualmente en muchos colegios donde se postula resultando niños frustrados en cuestiones personales que por el contrario se sienten muy motivados por cruzadas mediáticas que llegan a convertir en absolutas y trascendentales para su existencia. El bombardeo mediático progresista hace psicoterapia acusadora aniquilando la ilusión y la motivación individual además de hipertrofiar los dchos. como exigibles sin responsabilidad añadida.

Nota. Suelo publicar mis comentarios que expongo en el diario La Vanguardia ya que en ocasiones y especialmente los sujetos a moderación, no pasan el filtro ideológico.

sábado, mayo 22, 2010

Más comentarios excéntricos en LV

Hubieron muchos políticos sobre los que usted no tiene confianza que predijeron esta posibilidad incluso en debate televisado hace años. Reconoce no tener fundamento en un optimismo fingido pero retrata un panorama sin lente. Creo que es razonable pensar que los que tienen visiones dogmáticas y no lógicas de las situaciones, al ser coherentes en su empeño, no reparen en nada más que lo que se proponen contar y nunca sobre las consecuencias de lo que han contado.

El hombre no aprende porque sencillamente no observa adecuadamente. Sólo sigue la mirada de los que le señalan y las referencias presentadas son los hilos de sus criterios. La superficialidad de los conceptos gratuítos son una constante del Progresismo que invade las almas de los frustrados y necesitados de bálsamos de conciencia. Éste se instala en quienes no tienen principios sólidos y sólo causas personales con las que compensar déficits propios.

La responsabilidad es únicamente tratar de ponderar los resultados de los propios actos. Algo que ya no hacen ni los utópicos que imponen criterios y lanzan cruzadas sin cavilar sus consecuencias y la razón de su atractivo. Vender derechos al tun tun como si de un acto altruista se tratará generando como padres acomodaticios, una población consentida que merece galones sin esfuerzo ni obligaciones. Una droga atractiva que genera adicción y produce sensaciones agradables y bonitas. Un atajo.

martes, mayo 18, 2010

La Vanguardia. Algo más que un diario.

Se habla de los "neocon" como un grupo potente y manipulador que domina la economía global, pero hemos visto lo que ha supuesto la decisión sobre Garzón en todo el mundo. La reacción coordinada del lobby progresista es contundente y poderosa y sobre todo: ¡Existe! Los medios de entretenimiento mundial, especialmente la potente industria de Hollywood, los diarios más influyentes dirigen su cruzada facilona como un clip de MTV se apropia de las mentes de los adolescentes. ¿Los neocon?

Fíjense las noticias que publican en LV y sabrán el bando global. Toda Cat. es del mismo bando y ya está tomada. Parece que las asociaciones causa - efecto que se asignan a los "neocon" son fáciles de entender y de juzgar. Todo sencillo para el gran público que sólo mira donde le señalan sin buscar nada extraño o que se salga de lo convencionalmente correcto. La presión social y mediática del lobby progresista es irrespirable para quien se tome la molestia en analizarlo.

Reto a cualquier periodista del planeta a hablar de conservadurismo y progresismo. No tengo inconveniente en mostrar la lógica de las cosas sencillas frente a una manipulación grandilocuente que arroja méritos por la mera intención exonerando de la responsabilidad de los propios actos. Un mundo de autómatas que necesita rendir y entretener sus vidas con cruzadas mediáticas que actúan como bálsamo de conciencia. El respeto al prójimo se sustituye por un corolario de normas políticamente correctas.

Incluso en este mismo diario se publicó el uso de la "filosofía nudge" o el paternalismo de los centros de poder, seguido entre otros por Obama, que brinda a los ciudadanos opciones limitadas para que éstos escojan las previstas por contraponer expresamente las alternativas. Una "invitación" dirigista a seguir los postulados del poder coordinada con medios de información y entretenimiento. La hipnosis del gran público que continuamente delega los razonamientos y habla por memoria lectiva.

Háganse la pregunta: ¿Qué sienten ustedes? Tienen muy claro lo que les inspira rechazo y proximidad posiblemente y es un acto más emotivo incluso que puramente racional ya que la realidad por ejemplo en Cat. pese a ser progresista & nacionalista no resulta coherente con los beneficios vendidos. Ya, la culpa es de otros y los responsables de Gobierno nos avisan, buenos ellos con sus adláteres mediáticos, quienes impiden nuestro progreso estos últimos 25 años. Un razonamiento lógico por favor.

¿Conocemos de la gestión autonómica todos estos años? ¿Disponemos de una prensa que actúa de contrapeso del poder? ¿Dirigimos nuestra mirada acusadora más hacia fuera o hacia dentro? ¿Establecemos asociaciones emotivas de ideas o puramente racionales?¿Conocemos los casos de corrupción del poder catalán y tenemos la certeza de la fiscalización de los medios? ¿Contrapesan los grupos editoriales con equidad las noticias que nos ofrecen? ¿Desechamos los razonamientos al advertir que son contrarios?

¿Cuánto durará esta noticia y mis comentarios?

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El último comentario, remite a una noticia publicada por La Vanguardia el año pasado que hacía referencia a la filosofía "nudge" y que publiqué en mi blog.

http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com/2009/03/una-noticia-sobre-obama-que-no-puede.html