sábado, julio 28, 2012

Información

Sabemos que existe una crisis financiera internacional; existen complejos análisis sobre sus causas y consecuencias, señalamiento de culpables e inocentes, fundamentos ideológicos y teorías variadas sobre soluciones; sabemos que existe corrupción entre la política; conocemos en detalle donde y cuando hay guerras y disponemos de opiniones de expertos que nos dan sus opiniones sobre sus motivaciones y estrategias; estamos al corriente de todos los asesinatos y robos lo suficientemente llamativos; estamos enterados de ataques terroristas y de los países que los financias; atendemos a los efectos que la polución y la contaminación producirán en nuestro planeta; sabemos de dictadores y opresores autoritarios de lejanos territorios y de masacres organizadas por grupos que detestan a otros o sencillamente son rivales por un objetivo particular; tenemos conocimiento de las catástrofes naturales habidas en el planeta y de aquellas que pueden sobrevenir; en numerosas columnas de opinión podemos advertir un mundo despiadado señalado por personas hastiadas e indignadas que instigan a la queja y el lamento desesperado como freno a la impotencia que viven en sus carnes; disfrutamos de cine de autor críptico y crítico con la sociedad con tragedias colmadas de lágrimas y desgracia y óbitos por doquier sin opción a más moraleja que instituir como monopolio de la realidad, la desgracia. Llanto, dolor, maldad, ambición desmedida, hipocresía, injusticia, odio, envidia, diferenciación, igualitarismo, inquisición, opresión, impotencia... Todo lo descrito protagoniza a diario las portadas de medios de comunicación de toda índole y aquellos de entretenimiento que se precien a sí mismos de tenerse por serios o intelectuales. Lo que sabemos, lo que conocemos los ciudadanos proviene de "nuestros ojos y oídos" en el mundo que denominamos "información".

Si veo y escucho acerca de desastres, la sangre me hierve, si veo abusos, me lamento y busco ponerme en guardia, si la injusticia toma la delantera en el frente informativo, la lección es de protección y justificación que sirvan para excusar mis ulteriores actos, ante tanta maldad no me surge una inusitada bondad con mis semejantes, más bien al contrario, aparece un asqueamiento por lo que me rodea y la resultante desesperanza. No en vano, la "noticia" acecha y se convierte en un bien deseado, morboso y esperado por el consumidor que desea conocer más historias truculenteas o amenazas que se ciernen sobre nosotros, sin menospreciar el ansia de crítica que todos llevamos dentro y que un medio de comunicación puede canalizar oportunamente dándonos motivos basados en situaciones reales que pueden recibir la necesaria inspiración, adecuación o insistencia de los componentes del grupo editorial.

¿Existen personas buenas en el mundo? ¿Existen actos encomiables? ¿Existen mayorías y grupos numerosos de personas normales no aquejadas por la miseria personal o la inmundicia? ¿Existen voluntarios dipuestos a apaciguar en la medida de sus posibilidades la desgracia ajena con finales trágicos, pero también felices? ¿Es la honradez un bien en extinción? Si atendemos a los medios y su ratio de lo que considera noticia, sin duda parece lo contrario. Es más, la palabra "noticia" que designa un hecho inusual debería ser ya lo referido a actos de "bondad" ya que los de "maldad" han dejado de serlo por comunes.

Yo quiero tener información.

El periodismo por ejemplo no la ofrece. Es más, es menos, es otra cosa, pero lo que vende no es información. Algo meramente aséptico que se nos transfiere para estar al corriente de lo que ciertamente sucede a nuestro alrededor. La asepsia en la información es imposible ya que las motivaciones de un grupo editorial o de entretenimiento siempre contienen la supervivencia. Eso como mínimo. Lo normal es el beneficio disfrazado por compromisos grandilocuentes basados en derechos irrenunciables de la sociedad cual alimentos o bienes de primera necesidad.

No critico las razones que llevan a los grupos mediáticos a erigirse en glosadores de sucesos o intérpretes de la realidad, sólo con saber que existen y que se someten a las debilidades humanas, pues de personas con ambiciones concretas y reales surgen, es suficiente para estar alerta y concederles su cierta condición y una privilegiada y falsa.

El mercadeo de la información domina el mundo global tal como lo conocemos. Todas las personas capaces de ver, leer o escuchar, están a merced de los intereses particulares de los que la proporcionan. En un titular que se propone desacreditar a alguien por una opinión editorial contraria, en una película con un mensaje velado determinado, en la ausencia de información sobre algunas cuestiones y el exceso en otras, en fotografías favorecedoras o desfavorecedoras, en la desproporción del tipo de noticias, en el juego emocional, en artículos que no son más que textos voluntariosos de personas que han estiudiado la carrera de periodismo y desean que "su verdad" se comprenda y se acoja por los lectores despreciando las responsabilidades de sus efectos secundarios. Tantas y tantas posibilidades brinda la información para crear acólitos que en realidad lo que llamamos "derecho a la información" es publicidad indiscriminada no ajena al mero interés egoísta de ser escuchado y pagado por ello, cuanto no atendido, identificado, asociado e instigado a movilizarse como un secular peón que apoya unas premisas ensalzadas a favor o en contra de una causa.

La libertad se va desnaturalizando porque los compromisos a los Fausto que los medios de comunicación asumen, son ignotos para sus consumidores. La mal llamada información debería pagar en lugar de vender, aparejando en la venta una cláusula de exención de responsabilidad como presentan los médicos antes de proceder con cualquier tipo de intervención.

miércoles, julio 11, 2012

No comprendo a Rajoy

El vigente presidente del gobierno siempre me ha parecido persona cabal y sensata. Con independencia de lo que puedan decir los mentideros, siempre he usado mi propia intuición, errada o no, para valorar a las personas valiéndome, más que de noticas interpretadas y servidas por otros (que siempre suelo poner en cuarentena sin asumirlas por defecto), por hechos y entrevistas o declaraciones completas libres de la tergiversación o con intención de sacar respuestas de contexto.

El caso es que, del mismo modo que escuchando sus monólogos, argumentaciones y manera de expresar sus ideas puedo aprobarlo y no ha defraudado la impresión que tenía del líder del PP, en el desempeño real, en la toma de decisiones y en la opción que manifiesta al tomarlas, puedo decir que igualmente ha cumplido, en este caso, mis desazonadoras expectativas.

Al ser yo una persona muy comprometida con la idea de especificidad, entiendo que una posición de responsabilidad requiere de una personalidad muy proclive a decisiones ejecutivas y resolutivas, del mismo modo que su "séquito" o subalternos que le asesoran concretamente a él, deberían ser racionales y analíticos. Resolución para los que toman decisiones y análisis racional en los que las presentan como mejor opción. En Rajoy, yo nunca he visto a una persona decidida y determinada a tomar decisiones sin que le tiemble el pulso. El pulso siempre debe temblar a los que valoran y escogen entre toneladas de información meditando repercusiones y asignado las mejores opciones para el mayor número de ciudadanos, es decir, los intereses del país. Por supuesto, todo ello en clave de los principios postulados como propios.

Por desgracia, una mentalidad analítica racional hace difícil el ímpetu de la resolutividad que necesita por defecto deshacerse de las inhabilitadoras reflexiones para actuar con inmediatez. Un término medio siempre es más válido, pero en el caso de Don Mariano, me parece que tomando como referencia los vasos comunicantes, creo que la cantidad de líquido que dice contemporizador y reflexivo es mucho mayor que la que traslada acción. Ejemplos en la comparación que ponen lo que digo muy claro son esperanza Aguirre, Jose María Aznar o en un plano internacional, Margareth Tatcher o Winston Churchill. Todos ellos, ejemplos de enemigos modélicos y arquetípicos del socialismo.

Pero dicho ésto, una de las paradojas que encuentro es que, en lugar de poner como ejemplo a un político conservador, lo voy a hacer con el paradigma del socialismo europeo que ha coadyuvado al desastre del continente. Llevamos bastante tiempo leyendo titulares sobre el tira y afloja de Grecia y sus desmanes en materia económica que han conducido el país a la ruina. Pues bien, intencionadamente o todo lo contrario, observamos como el caso griego se ha convertido más en un culebrón que en un problema político europeo. Los herederos de la democracia clásica se han ciscado continuamente en los "buenos propósitos" planteados por sus socios y después de aceptar con condiciones el dinero que a espuertas ha entrado en sus fronteras, han vuelto a defecar en los compromisos adquiridos y la consiguiente supuesta idea de país civilizado que debería plantearse como parte integrante de la Unión europea. Se podría decir que el resultado, lejos de ser lo que en buena lógica debería tildarse de insatisfactorio para los intereses helenos, ha supuesto todo lo contrario. En la operación "yo te doy dinero y te rescato a cambio de que tú acometas las reformas oportunas incluso inmolándote electoralmente", el resultado: "yo te digo que así lo haré, acepto tu pasta y luego sigo haciendo lo que me sale de la vejiga", se ha demostrado ciertamente efectivo y una lección no muy ética de política práctica.

Europa o Alemania ha vivido y ha hecho vivir al resto de europeos el proceso de "deshoje" de una margarita apelando inexorablemente al sí quiero aunque todas las veces saliera el "no".

Parece ser, que el siguiente en el turno de los "ajusticiados" ha sido España, y más concretamente la España de Rajoy, pero ya que el PP es justamente lo contrario que el Psoe, el ínclito gallego parece haber optado por el anhelo a una reputación sin mácula a costa de sacrificar lo que sea necesario.

Esto lo dice una persona que antepone los principios al pragmatismo, pero asumiendo que uno de esos principios, aunque supeditado, es precisamente el pragmatismo por sus connotaciones de lógica y operatividad.

Si atrevida e inconscientemente realizara una simulación de lo que pienso haría por ejemplo, José María Aznar, dudo que se le pareciera en algo a lo que perpetra en la actualidad nuestro jefe de Gobierno. Hemos contemplado absortos como un país que no cumplía ni por casualidad era capaz de someter como rehén a la mayor economía de la zona euro y por el contrario, el compromiso de don Mariano que resulta tan quijotesco como su nacionalidad, le está propinando, como al famoso hidalgo, patadas en la espinilla y garrotazos por doquier que lamentablemente, en lugar de recibir él mismo (no por deseárselo), lo recibimos los ciudadanos.

Si la premisa griega hubiera sido distinta, el sistema de valores para evaluar la gestión del español, hubiera cambiado igualmente, pero al observar una constante de caos a discreción fundamentada en intereses políticos que subyacen en personales, no puedo proponer el sacrificio de la población española a costa de que un señor decida convertirse en cabeza de turco de los que lanzan las piedras sin más criterio que el que oportunamente y convenientemente decidan. Hablando en plata ¿Es estúpido el señor Rajoy? Acabamos de presenciar como Grecia se saltaba a la torera todo y más y como resultado ha obtenido mimo y comprensión. España decide acometer reformas por voluntad propia y sacrificios ni siquiera planteados en su momento por el ejecutivo griego y recibe como premio, más fiscalización, exigencias continuas y desconfianza. Dudo que otro tipo de dirigente como la propia señora Aguirre transigiera con tanta amabilidad a los ataques de nuestros "socios".

Algo parecido parece suceder con los mercados, a los que se les busca una lógica que no atino a comprender. Parece que por definición éstos busquen el bienestar de los países o que la estabilidad de España signifique para éstos ganar más dinero cuando es justamente lo contrario. Por activa o por pasiva hemos escuchado el sueño dorado que para muchos inversores potentes supone esta situación de recesión. Lo lógico por tanto es que continúe y se estire lo más posible y en ello están quienes especulan con ello y extraen pingües beneficios. Al colocarnos en su día en el disparadero, nos convertimos en un bono basura con el que dar mucho dinero a los apostadores. El paso fatídico que dio Zapatero con su manifiesta ignorancia, nunca lo llegarán a advertir los emotivos defensores del populismo. El día D de lo que vivimos ahora.

Pues bien, en esta actitud de "lo que pidan nuestros socios" es donde está instalado el señor Rajoy y eso supone hacer lo contrario de lo que se decía se iba a hacer. Yo comprendo que la situación es desesperada pero tanto como uno quiere hacerlo ver, porque si algo compruebas en este mundo de bits y simulaciones informáticas, es que la clave es la expectativa más que la realidad, siendo la información la vía para trasladarla al antojo de quienes dominan el mundo.

Yo que soy eminentemente analítico opino lo que opino, pero Rajoy parece que no es lo uno ni lo otro, o si lo es, tiene miedo a mostrar uno de sus fuertes. El día que se me cayó del ojo el presidente del Gobierno fue cuando "despidió" a determinados cargos de su partido con el silencio más que con las explicaciones valientes dadas en el cara a cara. ¿Qué le puedo pedir a quien actúa de manera semejante? es coherente pues que siga haciendo lo que hace y a mi no me gusta nada, nada.


lunes, julio 02, 2012

La evidente manipulación de la FOM

Imaginad que en el GP de Gran Bretaña no se ofrecieran al menos 100 imágenes del equipo McLaren antes de comenzar la competición; que no apareciera toma alguna de las novias de Hamilton o Button, que no figurara el padre, la madre o el equipo celebrando cualquiera de las acciones de sus pilotos. Seguid imaginando que no pudiéramos ver en vivo todas las maniobras de Hamilton en caso de remontada o que tras omitir algún adelantamiento importante, tuviéramos que conformarnos con fugaces repeticiones de las mismas sin el tono épico que proporcionan el llanto o grito de los familiares o el encendido aplauso de sus mecánicos. Imaginad que incluso ganando la carrera en su propio país, las imágenes de celebración del equipo en carrera estuvieran vetadas y sólo el inevitable clamor del público tomara el protagonismo por ruido y ostentosa gestualidad. Imaginad a un realizador cicatero que robara planos de los adelantamientos de los ingleses antes de que sucedieran y que siguiera en su avaro proceder de no ofrecer las acostumbradas tres o cuatro repeticiones desde todos los planos posibles. ¿Lo imagináis? Imaginad que el día antes, ese realizador supuestamente imparcial nos hubiera ofrecido todos los planos el sábado que negó el domingo, pero que justamente ese día hubiera sido de infortunio para los de McLaren y su clasificación un desastre. Seguid imaginando que tras acabar la carrera y pasar los días, la web oficial de la F1 que se dirige a todo el mundo editara un video resumen de la carrera en el que no apareciera ningún piloto inglés, ni sus caras ni las de nadie de su equipo hasta los primeros 40 segundos en un video de 190 segundos. Pues bien continuad dando rienda suelta a vuestra psique e imaginad que en ese video se emitiera una oportuna sonrisa de uno de los componentes de McLaren por el abandono de uno de sus rivales, sonrisa sacada de otro momento y por tanto injuriosa. Imaginad en buena lógica que, como no se ofrecieron imágenes en carrera del equipo celebrando las acciones de sus pilotos ingleses, en el video resumen tampoco aparecerían y se nos privaría la posibilidad de comprobar el merecido júbilo por una carrera épica coronada en victoria. Imaginad que el protagonismo de ese video lo ocupara otro piloto, en este caso, pongamos por caso finlandés, que apareciera con numerosos planos y reacciones generosas de su equipo, con mensajes por radio avisando de la cercanía de los rivales ingleses y con el privilegio de disponer en ese resumen de su progresión desde principio a fin pese a que no ganara la carrera y tuviera el coche más competitivo con "vida". ¿Verdad que no os lo imagináis? ¿Verdad que sería imposible? Pues es justamente lo que sufre Fernando Alonso y Ferrari de la FOM en el GP de Europa sito en Valencia, España. Podría ser casualidad, pero dado que la carrera fue absolutamente majestuosa e histórica y junto al hecho de que uno sólo se debe pasar por la Web oficial de la F1 para comprobar quiénes suelen ser los protagonistas de esos resúmenes en casi todos los GP's o al menos quién nunca lo es incluso haciendo una carrera como la de Europa, uno se pregunta: Para salir con mil planos en un video resumen de la FOM o en plena carrera, Fernando Alonso Díaz ¿Qué demonios debe hacer? Pues sólo debe hacer una cosa: hacerlo rematadamente mal. En ese caso retomaremos la senda imaginativa que nos llevará a adivinar mil planos y otras tantas repeticiones desde todos los ángulos posibles. Porque después de Valencia, una cosa es cierta, se comprueba que en una de las mejores carreras de Alonso en su historia, la FOM le "regala" un resumen infame en el que no es siquiera protagonista y además aparece como un competidor ruín que se mofa de sus competidores. La FOM ha dado el paso adelante reclamando su parcialidad y demostrando un año más su ingerencia en una competición dominada por personas con nombres y apellidos no precisamente españoles. Por ello, los responsables de la producción de la F1 deberían optar por cualquiera de estas dos cosas: 1) Dejar rienda suelta a la imaginación y hacer lo que he descrito en este texto: la misma realización que recibe Alonso & Ferrari a partir de ahora debería ser para McLaren. 2) Acusar al ente de infringir el artículo 27 de prescripciones generales de la FIA que habla de la imparcialidad en las retransmisiones de F1.

Como la 2ª opción, obviamente no la llevarían a cabo la propia FOM, deberían ser los medios de comunicación italianos y españoles y todo aquél que busque un mínimo de rigor y justicia en un deporte que muchas veces deja de serlo por acciones como éstas.

Datos personales

Un excéntrico pensador que emplea este blog sin concesiones a la mesura ni a la inteligibilidad