lunes, junio 22, 2015

Captación de masas

Puede parecer que la manipulación de masas y el control de la población es algo complejo y complicado, pero se soporta en una serie de variables sencillas que siempre tienen que ver con la afinidad grupal. El enorme problema es que existen políticos o periodistas (especialmente de la Derecha, más obtusos y menos empáticos) que contemplan las variables políticas, en vez de un plano psicológico, en un plano informacional de entrada y salida de datos. Pero los cerebros de las personas no reciben los datos de forma neutra como si fueran ordenadores ajenos a la sentimentalidad y la implicación de su propia persona con la información recibida juega un elemento clave que deja por ejemplo a la lógica o a la causalidad fuera de juego. Viene a ser como cuando conoces a dos personas, una responsable, maja pero más convencional y a otra irreflexiva, inconsciente y extrovertida. El sentido común puede que te acerque a la primera, pero las ganas de diversión llevan sin duda a la segunda opción en el que no se calibran las consecuencias. En el juego político Derecha-Izquierda sigue una constante similar que es muy visible por ejemplo en el juego mediático y en la invariable contraposición: severo, autoritario, aburrido personaje de derechas, contrapuesto al ágil, soñador y luchador de Izquierdas que marca una muesca en el inconsciente de una juventud a la que se indica lo que es atractivo y deseable y lo que es rechazable y bajo qué tópicos o prejuicios.

Nuestro mundo es un 90% de publicidad porque en el ambiente existe una presión mediática como no había existido nunca antes en nuestra historia y las nuevas generaciones que se nutren del orden reinante toman la "normalidad" hegemónica como vara de medir y poco tienen que hacer los arquetipos de personas causales, consecuentes y coherentes con aquellas, siempre hábilmente diferenciadas, intrépidas y utópicas que tratan de romper el orden dominante. Y aunque todo eso se sepa, tampoco tiene un orden de solución sencillo con vistas a lograr un equilibrio entre diversión, experimentación emocional y causalidad o asunción de consecuencias, porque, como decía, tira mucho más la faceta emocional-instintiva que la puramente lógica-causal. Siempre ha sido así y por eso ser un "hombre de Estado" es algo más difícil que la sencilla y unívoca visión de quien está en política por un deseo de colmar su ambición personal y utópica.

Lo razonable sería dedicar a la diversión un perfil y a las cosas serias otro y quizás eso es más característico del mundo anglosajón en el que existe un alto contraste entre normas e inconsciencia que muchos tildan de manera simplona como "hipocresía", pero el caso es que se permite la extroversión de una sin vulnerar a la otra o al menos sin que la seria permanezca alterada, al contrario de lo que sucede en España que, para evitar esa mal llamada hipocresía, se permite la expresión instintiva y emocional de lo que sea necesario tomando como objetivo la transgresión del orden rígido en el que imperan las normas y así se convierte en un pulso entre unas y otras sin que puedan permanecer ambas para cada situación. El problema es serio porque conduce a los países emocionalmente maximalistas a optar o luchar por lo que se considera propio e irrenunciable y desde ese punto surgen los conflictos. Es por ello que muchas veces digo que poco importa tener razón o estipular la consecuencia de una causa apriorísticamente y que luego se cumpla, dado que como los que juzgan las cuestiones por elementos emocionales e instintivos lo seguirán haciendo, cuando caigan las consecuencias sobre ellos y sobre todos, volverán a articular otros métodos igualmente inconscientes para eludir o exonerarse de las incómodas consecuencias en lo que el factor grupal o de aceptación de una masa tienen más peso que la razón que les mueve. El quid siempre está en conseguir hacerlos afines a una causa e implicarlos emocionalmente. Desde ese punto acometerán la defensa de esa causa con independencia de lo justa o injusta que sea, porque se habrán implicado con la construcción de lo que esas personas han recreado en su cabeza con unas expectativas que cumplir y que solo el grupo colma y que, por el contrario, los grupos rivales son impedimentos a esa consecución. En ese marco, hablar de razones es estúpido y muestra que el que lo hace es tan susceptible de verse captado en otro grupo como el de enfrente. No en vano, existe una cierta propensión al gregarismo entre las personas ya que somos animales sociales, pero todo factor tiene un anverso y un reverso y el reverso lleva a que la buena intención sea la mayor aniquiladora de sociedades y de masas en manos de los manipuladores adecuados. Y no necesariamente porque tengan un plan, puede que porque ni lo tienen y se entragan a esa idea de satisfacción de expectativas personales en las que son imprescindibles un montón de sesgos y ausencia de variables para cuadrar sus argumentos utópicos.

Cuando una persona está captada por afinidad e implicación emocional, ya no trata con los argumentos que perviven en ella, sencillamente con independencia de que su CI sea de 80 o de 300, será parte de una soldadesca dirigida a la defensa del grupo como un todo y recibirá los argumentos de "fuera" como munición o ataque a la que se debe responder. Poco importan los recursos dialécticos en los que justifique su racionalidad, su juicio estará invariablemente sesgado porque estará implicado con una idea recreada de lo que es bueno y una asociación con el grupo que piensa que más se acerca con sus expectativas y no somete a escrutinio racional constante las congruencias,para ello están los sentimientos de implicación que ya han hecho la labor y predispone al sujeto a favorecer unos comentarios y a rechazar otros antes siquiera de razonar.

Por ello cuando se habla de "malas políticas de comunicación", viene a ser cuando es más evidente la faceta racional que la emocional, no tanto porque aparecen elementos emocionales en esa comunicación, sino porque se saben pulsar los elementos emocionales de la población objetivo. Todo es publicidad y quien es capaz de identificarse con más gente, pues más gente tendrá detrás y poco importará lo que de veras haya detrás, si es que hay algo. Igual, como sucede muchas veces, no hay producto.

lunes, junio 15, 2015

Tengo un maravilloso ejemplo que explicarles: "desafortunado e irreflexivo"

Hoy día 15 de junio he encendido la radio de mi coche a eso de las 8,30h y debatían bajo la dirección y moderación de Ángel Exposito, dos habituales de los debates televisivos y radiofónicos: Carmelo Encinas y Jaime González. Uno de los temas ha sido los tweets de una serie de "políticos" que han accedido a puestos de responsabilidad en ayuntamientos. En concreto, los más llamativos han sido los de Pablo Soto y Guillermo Zapata que voy a transcribir aquí para tener conocimiento de lo que estamos hablando.

Guillermo Zapata (dimitido antes de ejercer el cargo de concejal de cultura en Madrid)

-  #rescateficcion Rajoy promete resucitar la economía a Marta del Castillo

-  ¿Chistes políticamente incorrectos? Sheeeeeeeeit. El nombre correcto es chistes, a secas.

- La selección de chistes políticamente incorrectos de @henrique es excelente. Holocausto, Miguel Algel Blanco, Niños muertos de hambre...

- Amigos @lulm nos lee desde el Estado de Israel, que no se sabe para que necesita tanto espacio si cada persona ocupa un montón de ceniza.

- Considero que mi chiste sobre los montones de ceniza tiene más gracia que las declaraciones del estado de Israel sobre Egipto

- "¿Cómo meterías a cinco millones de judíos en un 600? En el cenicero"

- "Y ahí quemaban a los judíos Pero eso no es lo malo...Ahí hacían las pegatinas @SrHerbon. Peténdolo muy fuerte. Medalla de lloro.

 - "Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcaser para que no vaya Irene Villa a por repuestos"

- Ser comunista nunca había sido tan sencillo. Es solo un poco más sencillo que ser de ETA 

- Hoy, en mi reunión de juventudes comunistas del verano vamos a hablar de Cuba. A priori, paraíso en la tierra.

- La política de dispersión ya era inhumana con ETA en activo, en este momento es simplemente demencial 2/2.

- Se confirma que ETA además de criminal era idiota, con la cantidad de simpatizantes y aliados que tenía no fue capaz de tomar el poder.

Alba López Mendiola (persona que va a sustituir al dimitido Guillermo Zapata). A la referencia de la muerte de un oficial por un accidente al instalar una bandera, un tweet suyo:

 - PLATO JAJAJAJAJAJAJAJAJAJ 

- Emilio Botín no debería haber muerto tranquilo en la cama, sino en la calle o colgado, como aquellas personas que se suicidaron al ser deshauciadas por su banco. Otro más que se va de rositas sin pagar sus crímenes.

Pablo Soto (número 8 de Ahora Madrid)

- Resolvamos nuestras diferencias instalando juntos una guillotina

- Y para mi próximo truco necesitaré una guillotina, una plaza pública y a Gallardón

- Yo no puedo aseguraros que por torturar y matar a Gallardón se vaya a cambiar toda esta historia, pero probar no perdemos nada

-¿Sabéis ese tipo que se prende fuego ante la escalinata del congreso antes de una revolución?Pues yo soy más de KALASHNIKOV

- Cospedal asegura que el Gobierno del PP "no va a dejar a nadie en la cuneta" andaluciainformacion.es/andalucia/2429...Qué poquita memoria, la hijaputa

- Bueno, eso, que a quemar bancos. Digo a dormir.

- Ojo, que no es que yo quiera quemar bancos, que es por su bien. Y por lo bonito que hace el fuego.

Antonio Maestre (periodista que trabaja en La marea y que "cazó" en video a Celia Villalobos jugando con el Candy Crash)

- Las víctimas de ETA solo se acuerdan de sus familiares cuando hay subvenciones

El comentario ejemplar

Bien, tras la lectura de los comentarios vertidos en tweeter, Carmelo Encinas, periodista que sintoniza con la Izquierda ha calificado a Guillermo Zapata como "irreflexivo" y sus tweets "desafortunados", pero que no por ello es un "terrorista", defendía.

La prueba de una constante que pasa desapercibida

Pongamos la pausa al play y analicemos la "jugada". El señor Zapata y por extensión, sus colegas de ideología, son unos irreflexivos. No apoyan o sintonizan con el exterminio a los judíos o a cualquiera que discrepe de sus ideas, no. Es sencillamente que no piensan. Imaginen cualquier colectivo que les venga a la cabeza, uno, dos, los que sean y suelten cualquier "perla" en la línea de los citados. No lo hagan pues en lugar de ser o tener fobia a esos grupos, ustedes serán irreflexivos.

Pero la anécdota deja de serlo si la analizamos con un mínimo de rigor y entonces la convertimos en una constante. Para el señor Encinas y los que piensan como él, por supuesto en anécdota quedará, mejor pecar de irreflexivo. Pero es que yo he titulado este blog "Reflexiones de un excéntrico" y no estoy por la labor.

El avance lento pero inexorable de la superioridad moral de la Izquierda

Se podría demostrar empíricamente la diferencia absoluta de rasero de la Izquierda mediática y política con todas las manifestaciones y acciones existentes en el panorama patrio, pero serviría tan poco como leer las atrocidades de uno o varios cafres que ocupan/ban cargos públicos y esperar un juicio imparcial y ecuánime sin paliativos de los supuestos periodistas moderados de Izquierda. Y es en este asunto donde reside el quid de toda la cuestión.

Los periodistas que no son de Izquierda debaten continuamente con colegas y políticos afines y no afines ideológicamente y disponen constantemente de pruebas que sirven para extrapolar al resto de una población, pero parecen no apercibirse de lo que va sucediendo tanto con ellos como con los políticos a los que con tanta facilidad critican. Todos cometen el mismo error y cual paja en ajeno y viga en propio, no caen en la cuenta de la extraordinaria responsabilidad que poco a poco va cayendo en sus acciones, pero sobretodo omisiones. Responsabilidad que sufre de un atenuante por ignorancia de razón, pero que voy a explicarles para que al menos, con uno que me lea, tenga la oportunidad de:

1) ...Por orgullo rechazar el análisis y seguir instalado en esa posición acomodaticia de opinador crónico que recibe refuerzos personales cada vez que desparrama su conocimiento entre su grupo.
2) Aceptar en envite y tratar de comprobarlo cada vez que mantenga un debate con periodistas autodenominados "moderados" de izquierda.

La línea desapercibida

El talante personal, la moderación en el hablar, el "caer bien", el ser simpático, incluso buena persona, no tiene absolutamente nada que ver con la adscripción ideológica y las opiniones vertidas en relación a cualquier tema. ¿Parece obvio verdad? Bien, dos periodistas especialmente majos y de trato agradable de los que cualquiera tiene un buen concepto, Carmelo Encinas o Fernando Jáuregui, están opinando con mucha frecuencia en programas de debate y es el primero en este caso el que ha tachado de irreflexivo a Guillermo Zapata.

Si nos retrotraemos 20 años atrás podemos llegar a coincidir en que actitudes o expresiones, no ya parecidas sino menos viles que las aquí presentadas, serían del todo inadmisibles y rechazadas con algo más de virulencia que la simple irreflexividad. Hace 20 años, los que eran radicales estaban en su lugar, alejados de la moderación y el radicalismo, supuestamente. Y digo supuestamente porque las opiniones eran debatidas esencialmente por gente afín al PP y al PSOE, tanto en el terreno político como mediático, con toda la ensalada de diferencias que en sus interiores se podía albergar, pero los periodistas y políticos de derechas y de izquierdas no debatían con radicales en el plató, lo hacían con personas supuestamente moderadas.

¿Qué han ido haciendo las personas "moderadas" en sus artículos, noticias y debates? Hacer ni más ni menos lo que el señor Encinas ha hecho y que me sirve de ejemplo para mostrar a quien lo quiera ver el movimiento de las líneas de la radicalidad cada día un poquito. En la previsibilidad humana entendería el corporativismo y la defensa cerrada del periodista, pues por otro lado me inspira ser alguien de buen corazón, próximo y cordial, pero ignorante de la repercusión que tienen sus comentarios y todos los que como él ningunean o suavizan todo aquello que se realiza desde el marco de la Izquierda, únicamente por ser de la Izquierda.

¿Acaso piensan que los componentes de CiU en el Congreso en sus comidas con políticos de PP y Psoe se mostraban altaneros y desafiantes? No, eran tan simpáticos y algunos majos como pueda serlo el señor Encinas e incluso sintonizaban en privado con posiciones que podrían ser incluso contrarias a su partido, pero la política, en política y periodismo es un frente que no atiende preferencias personales, que quedan para mujer e hijos tras los muros de casa.

¿Piensan quizás que Zapatero en la distancia corta es un taimado urdidor de planes para destruir España? Naaa, inspira todo lo contrario, alguien cercano y extremadamente cordial capaz de variar en un instante el concepto que uno pueda tener de él por sus acciones. ¿Y de Carmena? ¿Y de Maragall? ¿Y de González?

La población vota o suele votar por un efecto parecido al que tienen ustedes al juzgar a los que serán sus amigos, o compañeros de ondas o de pantalla, con independencia de lo que digan y creen que ello es lógico en libertad y lo es, pero con un problema, que los mensajes de esas personas no suelen tener una respuesta en consonancia y quedan como la posición del buen rollo y el talante condescendiente. No se descubre, ni se constata la relación causal de quienes justifican o suavizan un día sí y otro también todo y digo todo lo que provenga de la Izquierda. Por el contrario, si se fijan, cualquier periodista de derechas o no de izquierdas se afana un mundo en repudiar todo aquello que huela a facherío y hacen bien, pero no por simple convicción, sino porque el ambiente está cargado con una fragancia políticamente correcta que actúa como la kriptonita para Superman: solo recae en la gentre de derechas que debe disculpar y demostrar tonterías y ridiculeces cuando la Izquierda está profiriendo barbaridades a sabiendas que sus jueces son ellos mismo y algunas opiniones sueltas que hacen tanto efecto como una hormiga en una butaca tapando la pantalla a un elefante.

¿Se imaginan "cazar" a gente del PP, a más de una con frases sobre colectivos gays o palestinos? ¿O sobre la gente deshauciada? Las manifestaciones podrían ser hasta violentas y la integridad de los sujetos no podría garantizarse. ¿Imaginan La Sexta? ¿Imaginan La  Ser? ¿Imaginan La Vanguardia? ¿Pueden calcular cuánto estirarían el tema?

Es por eso que Rajoy ha hecho un daño Enorme a españa, porque no ha actuado de bálsamo contra el zapaterismo, no se ha atrevido a dar un paso adelante ni con mayoría absoluta, pero ustedes periodistas que tienen a diario a colegas y políticos en frente justificando y suavizando las acciones de su soldadesca afín en pos de ese mundo utópico en el que el PP y colaterales no tienen cabida, pero el buen trato y la cordialidad, o el "talante" como diría Zapatero por encima de todo. No señores, los medios de comunicación no son reuniones de amigos y colegas simpáticos aunque lo sean, de sus manifestaciones se extraen consecuencias y se forma a la población mandando mensajes de aprobación o rechazo que no puede ser melifluo o "moderado" en según qué casos.

Todo lo que implica comunicación es mucho más que hablar u opinar, conlleva una responsabilidad de la que, si se fijan tratan de eximirse quienes no debieran y se eximen de facto quienes sueltan barbaridades. Los sujetos que han escrito esos tweets ¿Por qué dimiten? ¿Son de ideas distintas a sus compañeros? ¿Son los radicales de su partido? ¿O son simplemente de su partido? ¿Quiénes los apoyan? ¿Por qué han alcanzado sus cargos?

La responsabilidad de comunicar empieza en quienes se puede apelar y solicitar responsabilidad. Yo no puedo pedirle a un radical que se modere porque no lo hará, se lo pido a quienes se supone tienen principios de responsabilidad y un compromiso cierto, más que con sus ambiciones, con sus profesiones o con sus ideas, con las personas que viven en país que de momento sigue llamándose España.

jueves, junio 11, 2015

La comunicación del PP y de Podemos y los resultados electorales.

Tras el descalabro sufrido en las recientes elecciones por el PP, vuelve a planear por el espacio mediático, como efecto de una comunicación más, que la causa principal del mal resultado es que no se comunica adecuadamente a la población. La manera de llegar a esa conclusión es aparentemente sencilla: el PP recogió el país (España) que tras la intervención de dos mandatos del Psoe de Zapatero estaba en el desastre, al borde del colapso, prácticamente quebrada y ya rescatada por Europa y con una prima de riesgo que, cual fiebre de un enfermo, amenazaba con romper el termómetro. En estos momentos, por mucho que existan medios que interesadamente lo nieguen o lo ninguneen, el paro ha bajado considerablemente y vivimos bastante más que brotes verdes. No en vano, todas las batallas dialécticas que tratan los temas, están perdidas de antemano, no ya por los argumentos, sino por los partícipes en esos argumentos. Me explicaré.

El problema de partida en España es endémico, intemporal, perenne y por tanto se puede apreciar en la lectura de la obra por excelencia de la literatura española, la del ingenioso hidalgo, y luego recoger de ella denominaciones que sirven para explicar actitudes extendidas en masa tan actuales como el fenómeno Podemos. Denominaciones como "actitud quijotesca", que vendría a ser algo así como un David o para el caso un Quijote o varios contra un Goliath o muchos luchando por acabar con la injusticia instigada por esos gigantes poderosos, aunque ciertamente tal injusticia en realidad sean molinos de viento.

Por tanto, disponemos de: A) La ilusión (desde un plano psicopatológico) de la que se nutre un país, o por lo menos una parte de un país para lanzarse a votar a partidos "alternativos". B) Medios, personas, grupos y partidos políticos que han dotado a cada uno de esos habitantes azotados de un modo u otro por la crisis, con justicia o sin ella, por causa ajena o por desidia, de una armadura, una lanza, un Rocinante y lo más importante: unos molinos de viento en frente responsables de sus males a los que acometer para satisfacer el deseo de culpar a un taimado titán que pretende destruirnos.

Ante la opción mentada, dar a entender que un señor alto, cano, trajeado en tonos grises ha venido a salvarnos de la quema, pues imaginen qué alternativa es más atractiva. A partir de ahí, o a su bola en la pugna de la audiencia, algunos medios continuarán su bucle interminable de razones estériles pretendiendo para sus adentros lo que ni consiguen en el plató, convencer al contrario. Y así podemos disponer de otra nueva tanda de ilusiones mentales, pero en este caso no de una población que recrea lo que los hipnóticos y persuasivos periodistas/políticos pretenden, sino a diferenciar este tipo de ilusión de la anteriormente citada, 1) la quijotesca, que se dirige de dentro hacia afuera y sirve para dotar a la población de una ilusión a la que nombrar enemiga y de proveerla de unos supuestos recursos con los que plantar batalla; 2) de la de los medios de comunicación de Derechas que es una ilusión autosuficiente y endógena en la que los profesionales de la comunicación y la política se motivan y perviven por la idea de que sus argumentos son tan claros y evidentes para ellos y los suyos que cualquiera que los escuche los va a acoger como agua llovida del cielo y a dar las gracias por ello cuando no se lapidarán por el error de no haber caído en la cuenta.

Y es que se puede comprender a estos últimos, pobrecillos, porque la descripción de los hechos se torna aparentemente sencilla y descrita en el primer párrafo. España estaba hecha añicos por obra y gracia de la Izquierda española, que no se rinde en su intento de morir de fama a costa del país, y un señor gris y su séquito mal que pese a muchos nos devolvió el aliento. Pero entre la realidad y los esquemas de cada uno de los habitantes de la población existe: la comunicación. Ésta se constituye en el camino o la trayectoria por la cual la información que surge de la realidad irá a parar a los cerebros de los receptores y de la manera en cómo llegue, se podrá alterar parte o todo el significado de la realidad utilizando para ello los resortes psicológicos de las motivaciones humanas que inexorablemente tienden a decisiones que siempre dejarán a sus dueños en el mejor lugar y en la más alta autoestima.

Veamos, por la parte del PP, éste tiene varios frentes abiertos que han propiciado desde la abstención a una mera huida hacia Ciudadanos.

1) La abstención del sector de centro a derecha fundamentalmente basada en principios cristianos, no sufre ningún error de comunicación en el PP.  La política de Rajoy ha sido clara para esta parte del electorado y Mariano Rajoy solo ha podido apelar a la comparación maximalista entre él el resto de partidos que derivan a la Izquierda dando a entender que él es lo más a la Derecha, tangible, que existe en España, lo cual lejos de propiciar un efecto llamada, ha generado la idea de que el dirigente gallego ha secuestrado al PP para convertirlo en su Partido de Centro Reformista en el que, salvo en la eficiencia económica, en todos los aspectos ideológicos y que afecten principios, su labor podría solaparse con una socialdemocracia a la europea.

Mariano Rajoy se ha "deshecho" de ese voto incondicional que pasara lo que pasara iba a votar al PP por la razón precisamente que trata de esgrimir como "única opción" ante la Izquierda. Ni corrupción, ni subidas de impuestos incluso iban a erosionar la lealtad de unos votantes que votan más en conciencia que por razones coyunturales. El dirigente gallego se ha cargado el poso fundamental y la esencia del PP que solo recuperaría cambiando diametralmente las políticas sobre el aborto o su posición política y de comunicación (en este caso sí) en temas territoriales y de terrorismo, amén de devolver en el terreno económico, las improntas de un partido liberal en las que de verdad se bajan impuestos y se reduce al máximo la burocracia. Creo que Montoro resulta la persona más antipática de la política española con diferencia.

2) Existe una bolsa de voto más voluble que no tiene una posición fija pero que se mueve en soluciones moderadas y por tanto podría votar, más por el candidato que por la ideología del partido. Esta gente es susceptible a la coyuntura, pero a diferencia de lo que muchos establecen, yo no asigno constructos de intención de voto como un mensaje de los votantes hacia el panorama político del país y mucho menos de sus pactos, cada voto es individual y no construye u otorga el mandato de una estructura que pretende nada, simplemente elige al candidato/partido que más le ha convencido. La masa es uniforme manifestándose en conjunto, pero es individual votando y cada individuo, por muchos mensajes de radicalidad o moderación que encierre en su discurso, expresará el resumen de las mismas estableciendo el voto a un candidato/partido. De ese modo, entre este espectro de voto sí se recoge los efectos de la buena o mala comunicación porque quien vota a Ciudadanos habiendo votado al PP, significa que no le importa uno que otro y su decisión estará basada en la comparación de la imagen que le habrá llegado. Por tanto las inferencias sobre la intención de la ciudadanía hablando de pactos por ejemplo, son a mi parecer, recursos dialécticos más que una realidad. El que vota moderación busca moderación y el que vota radicalidad se mueve a gusto en la misma y se confronta a su némesis desde esa perspectiva. Eso como planteamiento genérico porque la radicalidad en política no existe, sino el número de personas que apoyan una idea la hacen buena ("normal") o mala, sea o no radical. Hitler fue el más votado en la Alemania de los años 30 y no existía un juez justo y honorable que como referencia avisara a la población de lo que estaba haciendo y si existía quedaría arrasado por la población que con su mayoría logró "tener razón". Por tanto, la radicalidad es tomada como equidistancia ya que un partido antisistema puede tachar de radicales las medidas de un partido pro sistema sencillamente por estar en sus antípodas ideológicas. Ni ERC, ni Bildu, ni Podemos, ni una CiU independentista serían admisibles hace unos años o cuanto menos pintarían lo que ahora pintan en el panorama político, pero en política y comunicación, se puede propiciar la "evolución" o cualesquiera palabras maravillosas que ayuden a los conversos o evolucionados a verse a sí mismos como capaces de dar respuesta satisfactoria y que propicie la autoestima sobre cualquier decisión o toma de posición, como el que compra un producto e intenta convencerse (y con constantes refuerzos alrededor lo consigue fácilmente) de que ha hecho la mejor compra porque ha sido su decisión.

Retomando por tanto al sector de población más susceptible de variar su voto, éste está muy a expensas de varios elementos:

- La idea hegemónica que predomina en los medios de comunicación: si el partido en el Gobierno es corrupto, si son "fachas", si son "demócratas", si han hundido al país, si lo han levantado. En este caso poco importará lo que de veras haya sucedido, este grupo poblacional dará la mesura de lo que transpira el panorama mediático español como una media aritmética. En España, la posición hegemónica en comunicación la tiene apabullantemente la Izquierda ("autoridad moral") de modo que incluso los comunicadores/políticos de Derechas asumen en su discurso justificaciones inconscientes en respuesta a la Izquierda que por el contrario tiende a aseverar sus comunicaciones como juicios taxativos con culpables e inocentes. En esa línea, la radicalidad de Izquierdas puede pasar inadvertida y no al contrario, cualquier postura alejada del orden imperante de Izquierda puede ser zanjada con atajos cognitivos recurrentes. Es un elemento fundamental en toda comunicación a gran escala lograr constituirse en referencia sobre la cual poder juzgar a todos, porque como decía, no existe una referencia absoluta respecto "lo que debe ser la población" sino el apoyo de una masa que sigue las directrices imperantes y que solo minorías o sectores sólidos y autosuficientes pueden diferir para bien o para mal. Así, la idea hegemónica se inserta en la sociedad como un paquete de prejuicios sobre los que la población de manera automática pasa a utilizar en sus juicios de valor. Es la consecución de la "normalidad", de modo que cualquier cosa que antes podía no serlo, puede alterarse y adptar ese estatus. Todas las sociedades con un mínimo grado de cohesión se rigen por la idea hegemónica, desde la España de la Inquisición a los EEUU de los años 50 y la realidad actual no es una excepción.

- El atractivo del candidato. Aunque lo sitúe en segundo lugar, este hecho puede ser más importante que el resto. El carisma del candidato es como un comodín capaz de arrasar con cualquier razón sesuda o bien estudiada, incluso en el ámbito comunicativo y se tiene o no se tiene, y es general, capaz de llegar a un espectro amplio de población, o específico para un perfil de votante como Pablo Iglesias para una buena parte de la Izquierda o Albert Rivera para una parte del electorado moderado que no incluye entre sus razones de voto las separaciones de clase. Así, un Mariano Rajoy podría decirse que tiene muy poco que hacer entre este sector de votantes a menos que la influencia mediática sobre su acción política fuera hegemónicamente positiva.

- La apelación al miedo. Es el único recurso posible del que no reúne ninguno de los anteriores o mucho más efectivo junto a cualquiera de los anteriores, conformándose el candidato como única opción sensata, pero aunque la apelación fuera cierta a pies puntillas, genera un ánimo negativo que si bien funciona entre los sectores más escorados, precisamente suele dar mal resultado entre las posiones moderadas que aspiran a partidos más bien "bonitos" y armónicos con mensajes ilusionantes.Solamente ante una situación de riesgo objetivo o subjetivo extendido que fuera muy presente en el ánimo de la población de modo cohesionado y por tanto afectaría a la percepción hegemónica, este elemento propiciaría un aumento del voto en masa de este sector.

Por tanto, la bolsa de voto voluble suele ser del "mejor vendedor", el que más llega a aquellos que vota más por razones estéticas que por compromiso ideológico.

La tesitura del PP con Rajoy es de mala a muy mala porque sus líneas a su derecha y a su izquierda están, una herida de gravedad y la otra tomada por elementos más atractivos que vendiendo lo mismo, lo hacen lo suficientemente bien como para hacer daño surgiendo de la nada.

Para más inri, Rajoy ha cometido un error garrafal del que no es todavía consciente pero que pagará el partido y sobretodo su electorado. Al romper la dinámica del partido en aspectos como el aborto y justificándose en cuestiones peregrinas como que la ley sería cambiada en la alternancia, ha elevado al consciente colectivo algo que nunca había sido un problema para el electorado del PP, la unión de posturas de Derechas diferentes. Rajoy ha hecho presente a la población distintos PP's. Ha fragmentado lo que era un partido unido y armónico en el que la parte liberal no se hacía preguntas o discutía sobre el mantenimiento de los valores que daban la impronta al partido y así, se ha postulado como un partido propio y ajeno dentro del PP.

 En cuanto a Podemos y su rápido ascenso, debemos retomar la referencia al Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.

A continuación de lo referido voy a explicar cuál es elemento aglutinador que propicia un súbito auge que no en vano se mantiene sostenido y resistente a los ataques y a las críticas.

E M P O D E R A M I E N T O (Empowerment)

Si se fijan el nombre del partido de Pablo Iglesias es Podemos, y existe una teoría de psicología social (Rappaport, 1981) que parece prima hermana de esta iniciativa. Es más, si se molestan en buscar en las universidades españolas, a buen seguro que encontrarán a más de un profesor excitado estableciendo la consiguiente asociación y trasladando con ello los sutiles y no tan sutiles mensajes publicitarios.

Dicha teoría otorga a personas u organizaciones el control y dominio de sus vidas, de modo que en vez de convertirse en receptores de unos recursos por parte de otros individuos que desde su posición elevada otorgan las ayudas finales o los recursos, en este caso las personas en plano de supuesta igualdad reciben una distribución equitativa de recursos para que ellas mismas puedan expresar sus propias capacidades tanto en el ámbito de la idea propia de influencia, como en la resolución de problemas en su entorno, como en las conductas dirigidas a objetivos.

De ahí que el partido de Iglesias surgiera con una vocación asamblearia de supuesta igualdad que la realidad, inexorable ella, siempre se encarga de subvertir por el distinto peso de las capacidades de cada uno de los seres humanos. Pero el presupuesto podemita es tremendamente bello y utópico recreado a gran escala y es el germen teórico de cualquier revolución comunista en la que se parte de un presupuesto taxativo de igualdad, en el que (y ahí esta la clave que genera la adhesión y la motivación) se parte de la intención de proveer a todas las personas de un control y dominio igualitario en la participación social, con absoluta independencia de las capacidades de las personas participantes. Es una teoría dirigida a salvaguardar la autoestima de los individuos en una sociedad por encima de primar la efectividad del bienestar de esa propia sociedad. Porque el cometido de la misma es el medio y no el fin, es decir, la clave está en la expresión de los partícipes como bálsamo y elemento motivador al mismo tiempo que teóricamente comporta la sensación de que uno tiene el dominio de sus facultades en relación a su entorno social.

Ahora busque usted entre toda esa gente víctima de la crisis galopante propiciada por los intereses especuladores y aviesas parafernalias varias y dígales que va a tomar el control de los recursos para derrotar a quienes le hundieron en la miseria. ¿Creen ustedes que acaso el argumento más sesudo descrito por la inteligencia más prodigiosa aunque fuera demostrable y tangible podría con él?
Por ello, tomen A) La ilusión de los gigantes-molinos de viento y B) Las armas que confiere el empoderamiento de Podemos a sus deprimidos ciudadanos, y tendrá un caldo de cultivo perfecto para cocinar un partido comunista que no es comunista, un partido chavista que no es chavista, un partido antisistema que no es antisistema, lo que quiera que será lo que quiera. olvide los argumentos, me dan lo que quiero y me lo venden bien, en mi situación de indignado (entre otras cosas gracias a la inefable e incesante labor de determinados medios de comunicación), lo compro.

Ahora volvamos a los emperifollados e incluso pijos contertulios que te explican lo que está bien y lo que está mal. Yo creo que lo sé y no tengo problema alguno con la clase social del emisor, pero ¿Piensan por un momento que la población se va a identificar con ellos? Noooo, justamente lo que diga esta gente actuará de motivación en contrario, es decir, si fulanito dice blanco, entonces lo que hay que defender es el negro a muerte.

La reconversión en comunicación es mucho más que la manera de expresar los argumentos, es mucho más que alterar la propia comunicación, es adoptar otra perspectiva ya desde un plano de fondo, un plano que se inicia con la idea de dirigirse a todas las personas empatizando con ellas y sus realidades, no de modo genérico curándose en salud al principio de un párrafo para soltar las propias medidas. Las fotos de niños-bien, de guapetes juventudes acomodadas luciendo sonrisas amigables en plena expresión de su hobby político; un Bárcenas que, fuera culpable o inocente nunca sería nada más que un engominado pijotero que pasa en Baqueira sus fines de semana de invierno no sintoniza, si está en política haciendo lo que sea, con una persona con principios que quiere mejorar el país. Y así todos los niños y mayores que piensan que sus argumentos son la realidad y los demás no lo entienden. Y no estoy diciendo que haya que plegarse a una hipócrita posición de aparente sobriedad, estoy exigiendo sobriedad en la política, los necesitados de realización personal (sin mencionar a los que buscan una realización "pecuniaria") y una carrera política, a la puñetera calle. El objetivo es la mejora de las condiciones de un país y el que, aunque sea pijo o el conde de Salvatierra, las tiene en esencia, las transpirará de un modo u otro y el que no, también las mostrará, existe gente comprometida en todas las clases sociales y eso se ve, se distinguen los principios de la morralla. Cada realidad se ve desde un plano diferente y aunque exista una macroeconómica para solucionar los problemas de unos y otros, resulta muy difícil hacerla llegar desde una posición alejada de la población. Y reconozco que hay poca gente más intransigente que yo a la hora de conceder cancha a lo que pienso son estupideces, pero la voluntad de mejorar a los demás, y no a realizarse a costa de ellos, debe transpirar. El mismo Felipe González se ponía la cazadora de ante en los mítines y si bien el PP no debiera rehusar a su estilo, debe ser un partido vertebrador de todos y para todos, no ese partido de clase media y media alta capaz de desplegar a contertulios de fin de semana con la vida solucionada pontificando acerca de lo que tienen que hacer los demás. Todo en esta vida es ejemplo y a unos, los más privilegiados se les va a exigir siempre mucho más que a los no privilegiados, entre otras cosas porque estos últimos son mayoría y entre ellos se solidarizan y se eximen de las faltas o pecados que puedan cometer convirtiéndose en jueces y parte. El cambio del PP debe ser transversal y debe adoptar una posición de efectividad pendiente de demostrar más que de grupo que conoce la verdad y los demás no le entienden. En realidad es el PP el que no entiende la realidad desde una posición alejada que si bien soluciona lo más importante, no atiende al germen motivador humano y desprecia la comunicación porque para comunicar hay que saber antes qué se debe comunicar y no son argumentos sobre un papel. Esos muchos lo saben, lo que no tiene ni idea el PP es de psicología de masas o sencillamente a escuchar a otra persona o a ponerse en el lugar de otros de verdad. Hace demasido evidente lo contrario al Empowerment, dando la sensación de que otorga a los desfavorecidos su enjundia. La gente se rige por afinidad grupal, y por afinidad grupal la gente se despeña toda de la mano aunque un voluntarioso y bienintencionado caballero de otro grupo les diga que su dirección les lleva al desastre. Entiende que teniendo razón es suficiente y ahí quedará esperando, pretendiendo que debe comunicar mejor a quienes piensa no le han entendido. España sigue anclada en la edad medieval, esas "dos Españas" que sigue a su grupo generacionalmente, por ello el que crea que un guiño al otro lado le va a ayudar va listo. La política en España es endogámica y sectaria, no es ni pragmática ni racional y la Izquierda vive y pervive de atacar/defenestrar a la Derecha y la Derecha ausente de esa realidad (en un plano complejo) permanece autista y confiada de que sus recetas son válidas y por tanto debe arreglar su problema de comunicación.

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Un excéntrico pensador que emplea este blog sin concesiones a la mesura ni a la inteligibilidad