viernes, noviembre 03, 2017

Pulpo como animal de compañía

La famosa frase de un anuncio de un juego de tablero bien se puede aplicar a la situación que vivimos en la actualidad con el sempiterno procés y las constantes divagaciones que de sus defensores surgen para mantener viva la causa. No en vano, la disyuntiva que se está instalando en buena parte de la sociedad occidental es la gran amenaza que pende para nuestra supervivencia futura, el virus que se inocula preferentemente en la población joven pero de la que no es resistente tampoco una parte de la adulta.

Por lo general las personas miramos a donde nos señalan que debemos mirar, y en este caso concreto de desafío independentista, los medios de comunicación y los instigadores e influencers en las redes marcan posiciones como algo propio y consustancial al conflicto, pero en realidad yo lo veo como un síntoma de una afección que viene propagándose desde hace lustros y que está consiguiendo efectivamente separar a la población occidental en bandos muy marcados.

La gran diferencia que nos aporta la tecnología relacionada con internet en la política es la idea de refuerzo para implicarse en causas partidistas. En tiempos anteriores, la población éramos sujetos pasivos, meros receptores de información de la que podíamos configurar nuestras conclusiones, según el caso, con la ayuda de un entorno inmediato tanto familiar, laboral como de amistades. En el presente, la "disputa" política se fragua en un inmenso redil llamado las redes sociales. En éstas se halla la inspiración, los afines, los contrarios y en definitiva, el refuerzo permanenente tanto positivo como negativo que desemboca en una motivación superior y constante. No es descabellado afirmar que, ignorante de su condición, existe un ejército de cruzados virtuales dispuestos a defender su orgullo camuflado de unas ideas que suelen coincidir con las de una posición idelógica o de un partido político. Ese peregrino y común deseo de convencer a los demás de nuestras razones sobre las del otro cobra una nueva dimensión en las redes sociales. Quizás no acabe siendo ese el cometido pero el caramelito vendrá cuando nuestra ocurrencia alcance la consideración de zasca y consiga el aplauso en forma de corazoncito, like o retwitt de los desconocidos afines con enemigo común.

Bien, no existe escenario mejor dispuesto para conseguir propósitos partidistas si se hace con la suficiente pericia y conocimiento sobre psicología de masas, porque las nuevas herramientas proveen a sus mejores usuarios la oportunidad de conseguir resultados combinados con un uso eficiente de medios de comunicación y propaganda política. Internet y las redes sociales nos ofrecen una comunicación directa con feedback constante que ofrece oportunidades antes impensables para influir en las personas. Y qué mejores herramientas para acompañar a las políticas de hechos consumados, aquellas que se disponen con la discrecionalidad de parte, es decir, producto del deseo de una parte con total independencia de la realidad material que hasta ese momento ha exististido en el mundo que definíamos como real. Si no nos agrada una realidad, desde el mundo virtual y de la comunicación podemos alterarlo a voluntad porque el objetivo no viene a ser discutir la justicia o lógica de la propuesta sinó la consecucción y logro de esa propuesta. De tal modo, lo que acaba siendo fundamental no es ni será la cualidad intrínseca del objeto a defender, lo importante será la cantidad de sujetos que puedan apoyar la moción para disponerse en un poder con el que no necesitar de la lógica que afecta a los demás. De tal modo, en tiempos que se describen tecnológicos y donde la ciencia acaba siendo el mayor paradigma incluso religioso, se da la paradoja que lo más discutido son las referencias objetivas para instalarse en el debate de la subjetividad con el que todo es posible y maleable a voluntad. Ya no es importante disponer una explicación lógico causal a unos hechos porque éstos pueden ser discutidos desde la percepción de cualquiera de sus partes. Las problemáticas dejan de serlo para convertirse en grupos sociales que defienden una posición y por tanto no existen soluciones como tal sino acuerdos de negociación para la consecución de un consenso. Todo con el objetivo de ofrecer a los grupos que se constituían en un problema una gratificación emocional como respuesta a sus insatisfacciones, como si necesitaran la terapia de un especialista en lugar de una exposición de la realidad ya que ésta es demasiado dura para ser digerida.

¿Se imaginan seguir esos principios en la educación de los hijos? Moldear toda realidad a los caprichos del menor para que jamás se lleve el disgusto de asumir la responsabilidad de los errores cometidos. Todo lo contrario, los errores se equiparan y se distribuyen por igual entre toda la población sembrando una paridad de responsabilidades que elude la comparación y por tanto las proporciones entre referencias válidas. Solo se trata de escoger una causa y apoyarla, a partir de ahí se trata de crecer hasta tal punto que uno pueda constituirse en problema susceptible de consenso y no de resolución.

De ese modo las minorías más implicadas y militantes que suelen ser excepción a la regla pueden acabar imponiendo su excepción como regla jugando con todo el arco de instrumentos tecnológicos que permiten transferir implicaciones emocionales con un simple vídeo, comentario o imagen abstraído de la estadística y constituyéndose en llama de movilización. Una manera de imponer que el pulpo pueda ser un animal de compañía y que nadie ose atreverse a discutirlo.

sábado, octubre 28, 2017

La grandeza que ellos no han tenido

Todo el procés ha venido jalonado de mentiras, comedia y fingimientos, toda la paz, todo el civismo que se autoconcedían, un truco para conseguir apartarnos a los malos catalanes de los buenos. Siempre lo hemos sabido, siempre hemos conocido las consignas fraguadas y el móvil que las empujaba, desde la desafección al mismo odio a España. La metáfora más significativa ha sido esa suerte imaginaria de no violencia que compelía físicamente a las personas coaccionándo su libertad: hago de barrera para que no puedas actuar y lo llamo pacífico. Es su concepción de la paz, qué le vamos a hacer.

Pero yo, cual excéntrico sujeto que siempre he sido culo de mal asiento, no puedo desenfocar la visión de los hechos y equipararme a los que se han tomado tantas molestias para echarme a mi y a los que piensan como yo. Todo un devenir de tensión, de estandartes que proferían a gritos el tú sí y tú no, de totalitarismo latente administrado con absoluta normalidad y convivencia entre los buenos catalanes, de inopia e incluso desdén en los que ahora no dudan en lanzarse al ruedo del simbolismo hispano-patrio. Sé cómo actúa la emoción y por qué barrios se mueve a gusto, y ésta no hace distingos entre banderas. Toda una fractura social de millones para concluir en lágrimas de alegría entre quienes convencidos de la quimera, solo la proclamación oral de un sueño les lleva al éxtasis, aunque detrás se halle el misimísimo infierno. La emoción nos hace rehenes hasta del disparate.

Pues esa gente no es distinta a la del otro lado, ni son ellos buenos, ni malos ni viceversa, son simple y llanamente seres humanos supeditados a unas variables y nosotros a otras. Con el procés se ha limitado a aniquilar la lógica por las muchas ganas, por la emoción que suscitaba un sueño. Ha sido el triunfo bajo suspenso de la subjetividad, del arbitrio, del pulgar levantado en un circo de funambulistas y payasos que solo hacen reír a unos y llorar a otros. Sí empero, han existido sujetos como existen en todos los processos anteriores que eran conscientes de su responsabilidad, no eran meras amalgamas emotivas centradas en su defensa de una opresión esquizofrénica. Eran y son los que siempre medran a costa del sufrimiento, pequeños y viles personajes que ven su oportunidad entre el caos y crecen postulándose como armas de destrucción inmersiva. Al final todo mueve una tendencia, que es la que marca el devenir como una colosal roca que se mueve lentamente con el empuje de una masa al dictado de sus arquitectos, como si de construir una pirámide se tratara. Entre los que portan las megalíticas estructuras hay soñadores, iluminados obstruidos por un fin, pseudo-pragmáticos que imaginan materializar su deseo de superioridad eliminando las variables aguafiestas y los aprovechados que se enriquecen en todo tiempo de convulsión. Todos gente de la que hay en todas las sociedades, solo que ésta ha querido construir su propia pirámide alentados por un Tutankhamon con poderes omnímodos entre esa Cataluña encantada de conocerse. No son distintos de nosotros, no les demos la razón.

Por ese motivo yo no me sumerjo en la soflama de unos buenos y otros malos. Conozco a gente que podría considerar "buena y mala" en todos lados y defiendo la adicción al nacionalismo como una patología que crea síndrome de abstinencia y una retahila de síntomas calcados entre sus pares. Sin duda, diferencio a los narcotraficantes de los camellos y de los yonkies y sé que bajo la fuerte necesidad de consumir, los adictos son capaces de lo que sea por su droga. Ninguno busca su bienestar aunque se desgañiten en proclamarlo con el chute que les proporciona la primera línea.

Yo soy español porque mis padres me parieron en Barcelona y tras esta ciudad aconteció una historia común con España de encuentros y desencuentros por los siglos, pero cómún a fin de cuentas y ninguna coyuntura política o partidista puede quebrar un hecho objetivo y más a un coste humano tan alto. No existen argumentos lógicos y objetivos más que un deseo variable de alcanzar una meta y por ella, destruir lo que se la oponga. Es cierto que las personas no tenemos memoria, al menos general, sí selectiva para reforzar la autoestima en nuestra toma de decisiones o en lo que creemos que lo son.  Hagamos memoria de verdad, no para recordar a los malos que nos dañaron, sino para saber lo que siempre sucede en los conflictos y a qué debilidades nos enfrentamos los seres humanos sin importar su patria, credo o condición. Tengamos la grandeza de demostrar ciertamente que ser españoles, porque así nos lo ha dispuesto el albur, significa la generosidad de aceptar a todos con independencia de sus ideas.

La firmeza debe ser desplegada siempre y más al mínimo resquicio de desplante para mostrar la fuerza de la que está constituída un país, ella ayuda a constituir la referencia sobre la que actuarán los que osen discutirla, pero además animará y otorgará moral a quienes no verían oasis alguno en un gran desierto de incomprensión. Ello no ha sucedido en este procés, y pasa factura luego en la reacción de quien se vio solo y ahora vislumbra incluso exceso en su alrededor. Ni tantos ni tan calvos. Mi patria es la lógica, la justicia y el ser humano en toda su esencia. Mi tierra España, pero no soy su propietario, solo un agradecido ciudadano que anhela que se imponga la razón y la bonhomía y no la emoción a raudales que unos intentaron imponer. Si contraponemos emoción a emoción, el resultado no será mejor. El estado de derecho es lógica, es igualdad, es justicia con todas sus imperfecciones. La CUP es la más lógica de las asociaciones políticas por ser antisistema y ejercerlo, pero no la mayoría de catalanes que la emulan sin saberlo. No lo seamos nosotros, seamos grandes y defendamos con lógica y justicia la idea de España.

lunes, octubre 16, 2017

Conocimiento, toma de conciencia y responsabilidad

Tenemos precedentes históricos de sujetos con un muy elevado CI que han vivido con naturalidad en sociedades con un trasfondo de totalitarismo cuyas cotas han llegado a producir situaciones cuyo componente ético sería muy discutible, alcanzando y superando en esos casos todas las líneas rojas. No podemos afirmar que en esos tiempos se hicieran grandes estudios sobre el tema, pero entre la población de Alemania de los años que precedieron a la 2ª Guerra Mundial y los que los siguieron no se puede sostener que todos los habitantes que apoyaron el nazismo deberían poseer un bajo CI. Con ello quiero decir que altos valores de inteligencia medidos por el CI (que pone el énfasis en habilidades lógico matemáticas y relativas al lenguaje) no aseguran una sociedad justa.

Conocimiento, toma de conciencia y responsabilidad

La introducción pretende explicar la enorme susceptibilidad del ser humano a ser influido por la información circundante hasta el punto de tornarse gregario. Voy a explicar las razones por las cuales las personas en una sociedad son igualmente susceptibles de verse persuadidas hasta superar lo que consideraríamos líneas rojas desde una perspectiva ética.

La expresión de la inteligencia supone dar respuestas óptimas y adaptativas a determinados estímulos y somos conscientes de que los estímulos más fáciles de medir son aquellos que se pueden materializar en un papel y un lápiz para recibir las respuestas, pero los estímulos que recibimos en una sociedad son de toda índole y no necesariamente todas las respuestas ofrecidas serán, ni óptimas ni adaptativas. No pretendo hacer una defensa de otras teorías de la inteligencia, no es este mi propósito en este artículo, solo voy a exponer de qué manera se compatibiliza una alta inteligencia con la susceptibilidad a la manipulación.

En cualquier test de inteligencia se plantean problemas que necesitan resolución de modo que la persona examinada activa sus recursos mentales, atención, procesamiento y memoria, con objeto de darles respuesta. En la vida, muchos problemas planteados no pasan ni de lejos por procesos semejantes que pidan a los sujetos que empleen similares recursos para dar respuestas óptimas y adaptativas, pero para colmo, en nuestro devenir cotidiano, muchas de las respuestas que debemos ofrecer implican a nuestro sistema emocional, aquel que liga y asocia estímulos externos con aspectos íntimos de nuestra personalidad y que afectan de pleno la idea que tenemos de nosotros mismos en relación al mundo. No analizaremos de la misma manera una operación matemática que la pertenencia a un grupo o la defensa de un argumentario ideológico, pero no únicamente por la entrada del factor emocional, pues el número de variables que implican uno y otro difiere extraordinariamente, tanta es la diferencia, que lo realmente importante en la toma de decisiones vitales viene a ser la máxima consideración de variables. Así como en la resolución de problemas planteados en el examen de un CI se busca la eficiencia, en la consideración de problemas vitales es importante extender el área de procesamiento de un modo transversal y no focal como sugieren las pruebas que piden respuestas concretas a preguntas concretas. Estamos implicando otros sistemas a los desplegados en los test de inteligencia que incluso pueden pasar del todo inadvertidos por personas que ofrecerían en esos casos respuestas óptimas. A diferencia de los test que plantean preguntas concretas y el examinado conoce del problema y afronta su solución, en la vida, esa misma persona puede desconocer que se encuentra siquiera ante un problema y no detectar entre las variables que maneja su mera existencia.

En ese punto llegamos (o no) al conocimiento del problema y subsidiariamnete a la toma de conciencia y a su responsabilidad. Si partimos por no reconocer una problemática entre las variables que somos capaces de percibir, difícilmente podremos implicar la toma de decisiones más complejas que afectan a nuestra conciencia y por tanto a nuestro concepto moral del mundo. Muy al contrario, consideraremos el problema como un "no problema" que otros lo ven como un problema. Ahora bien, ¿Qué es una respuesta óptima en una situación vital? En la consideración del máximo número de variables, previamente reconocidas y admitidas, dispondremos de mayor información para ofrecer una respuesta y por tanto, una solución, pero ¿Acaso una solución al problema puese resultar menos adaptativa que el propio problema? Los sujetos que viven con un sesgo evitan desde la falta del conocimiento, la ulterior toma de conciencia y por tanto la responsabilidad, algo que podría comprometer su homeostasis. Por tanto, es preferible un sesgo para percibir mayor placer hedónico.
Sin embargo, el gran peligro del sesgo y la toma de variables es la cualidad material del problema a valorar. Me explico: pueden existir individuos que valoren en sus decisiones un mayor número de variables pero confieran a unas variables mayor importancia que a otras en razón al sesgo emocional surgido de una implicación personal. Todos los sujetos típicamente saludables mental y físicamente disponemos de un sistema emocional que nos acerca o separa de determinadas situaciones vitales gracias a la identificación grupal, pero si bien esa faceta se circunscribe al elemenento interno, es decir al individuo, en el elemento externo pueden darse recursos que faciliten la afinidad e identificación grupal, de hecho es inexorable una causalidad entre A, el elemento externo que influye en el individuo y B, el elemento interno, el propio individuo.

Cualquier individuo estará más interesado por una información que tenga una relación de cualquier tipo con su persona, que aquellas que no la tengan. Desde un plano consciente, pero también inconsciente cada input en razón a su placer o displacer percibido nos ofrecerá: mayor oportunidad para detectarlo, y por ello atención; propensión a aceptarlo y a rechazarlo en milésimas de segundo por cotejo con los esquemas mentales previos; refuerzo positivo o negativo en razón de la información admitida y con ello refuerzo positivo o negativo a la propia autoestima.

He hablado de la inteligencia formal, la consideración cuantitativa y cualitativa de variables y del sesgo, y ahora voy a exponer el eje fundamental del elemento externo, del entorno de donde proceden los estímulos, es decir de la información que parte y arriba a los individuos y el modo más efectivo de llegar a ellos.

En la información hemos visto la propensión de los individuos a ser más perceptivos con los estímulos que tienen una relación con su propia persona, pero esa relación no es fruto de un día o de un intervalo breve de tiempo, muy al contrario la relación de las personas con su entorno proviene del aprendizaje que cada sujeto desarrolla a lo largo de su vida en razón a sus capacidades diferenciales y a la propia información normalizada. La idea de normalidad otorga estabilidad en un grupo y sirve para favorecer la homeostasis a sus individuos. La aceptación de una escala de valores, sea ésta cual sea, por parte de todos, conlleva que cada uno de sus individuos espere una serie de respuestas de sus pares, que sean previsibles y por tanto que no tenga que activar ningún sistema defensivo o de supervivencia. Los cerebros de las personas generan constantemente expectativas de lo que a continuación creen que va a suceder en función de sus experiencias previas alojadas en memoria y juzgan en consecuencia. Cualquier irregularidad pone en sobreaviso al cerebro activando su atención por sensibilización, por disponer de un pico en una línea recta. La información de los medios de comunicación buscan continuamente poner picos en las rectas de los individuos para captar su atención, que es el elemento fundamental que activa por igual a personas típicamente inteligentes y no inteligentes. Si hablaba de la ecuación = conocimiento, toma de conciencia y responsabilidad, la atención es la que iría delante de todas ellas, y de la cualidad de los estímulos que sean capaces de activarla tendremos la poderosa capacidad de doblegar el criterio humano y por tanto de convertirle en gregario.

La atención

Cuando tenemos un problema delante de nuestras narices y lo hemos reconocido hemos demostrado atención suficiente para saber de él y por tanto de afrontarlo, pero si bien la atención puede ser una cualidad de la inteligencia en sentido amplio, el secreto de cómo hacer llegar la información siempre reside en la atención. En el modo de modular su despliegue y en la manera que ésta puede contribuir al sesgo de toda la información. Por ejemplo, antes hablaba de individuos que no consideraban todas las variables, pero existen individuos solo centrados en las variables que recibe de sus estímulos externos actuando consecuentemente con esa información. Por ejemplo, tanto el que culpa a los demás por no implicarse en labores sociales o humanitarias como el que vive rodeado de lujos y gente frívola, aunque con resultados distintos, ambos viven con un sesgo que les hace generar expectativas y exigencias a los demás de diferente índole. Los medios de comunicación ofrecen siempre atención a elementos que consideran fundamentales y desatención a aquellos que, o bien no considera fundamentales, o bien entiende que pueden afectar a aquellos que ellos entienden fundamentales, de manera que establecen de partida un sesgo con un objetivo previo que no es informar, sino contribuir a extender e influir en su modo de pensar. Y es aquí donde surge el déficit: no se puede tratar un problema que no existe si los que tienen que informar de él no lo hacen y en su lugar disponen otros problemas, lo sean o no verdaderamente.

Si partimos de ese escenario en el que se normalizan unas problemáticas y se desdeñan otras, las personas con absoluta independencia de su inteligencia, solo valorarán aquellas que haya tomado como problemas y se dispondrán a darle solución junto al grupo que mayoritariamente habrá admitido esos mismos problemas. Poco importa la distribución real de la problemática, la afectación y consecuencias de la misma y el grado de bienestar o malestar que pueda aportar a los individuos en tanto que no se contemplen y por tanto ni arriben al espacio de toma de conciencia y responsabilidad. Muy al contrario, como las problemáticas conocidas serán las que hayan tomado el espacio hegemónico de la información, todas las que se dirijan a discutir éstas serán rechazadas de plano por el sesgo emocional que se originó en la normalización de una serie de presupuestos. Así, cada grupo toma en consideración las vatriables con las que se ha desarrollado durante mayor tiempo y ello le lleva a establecer su idea de problemas que puede ser diametralmente distinta a la de otro grupo. De ahí que resulte esencial la existencia de referencias con las que poder comparar estadios y conductas sin la ayuda del correspondiente sesgo. Pero tales referencias volverán a depender del individuo y su capacidad de tomar en consideración un gran número de variables para no afectarlas con su sesgo y volver a hablar de la misma espiral, la ecuación que dispone la tremenda facilidad con la que el ser humano puede ser manipulado y convertirse en gregario.

Dos ejemplos de la no toma de conciencia en el proceso independentista catalán

La supuesta defensa de una República catalana desafecta de una cantidad importante de variables conlleva la sublimación del concepto, pero es cuando aplicamos aquellas que inexorablemente existen en la realidad cuando topamos con los problemas "inexistentes" para sus defensores. No se trata de mencionar información ya conocida afectada por el sesgo emocional de grupo que produce invariablemente aceptación o rechazo, sino de traer al espacio de la atención alementos ajenos a ella.

1) Qué implica la defensa de una estelada en la práctica: la defensa de la independencia de la mitad de los catalanes conlleva de facto el rechazo a la otra mitad, es decir, que muchas de las personas con las que hablas, tienes amistad o cariño, en coherencia con esas proclamas, deberían exiliarse y abandonar el país que consideras de tu propiedad por exigirlo.

2)  Las personas contrarias al procés son contrarias a Cataluña. Y es el uso de la metonimia la que evita la toma de conocimiento en este caso, pues lo adecuado en este caso sería decir que los contrarios a la independencia son los que de verdad van en contra de los catalanes que la defienden propiciando un contrasentido lógico. En este caso, la parte que apoya la independencia consideraría que los que defienden la senyera por encima de la estelada, lo hacen para desunir o atacar a los independentistas, son hostiles por su odio a éstos y no porque aquellos pretendan una separación. El independentista establece ser receptor de un odio como catalán per se con independencia de que tenga algo que ver su toma de decisiones y actuaciones. Algo como que, tanto si pidieran la independencia como si no lo hicieran o trataran de desmarcarse del resto o no, serían igualmente odiados. Es un modo de establecer la responsabilidad de la propia decisión en el hombro de terceros.

En los dos casos citados, se hace necesaria una abstracción de hechos, es decir un sesgo en la toma de variables, para concluir unos objetivos que no produzcan displacer. Solo centrados en el placer sublimado de la consecución del fin y la necesidad de eliminar el displacer que según ese planteamiento ocasionan quienes lo impiden. El caso de la independencia es un caso más entre todos los que la humanidad ha errado en su Historia, Historia que sirve de referencia inequívoca para comparar variables en su justo término. Si habláramos de un estado colonizado o producto de una reciente invasión sin raíces comunes ni una larga trayectoria de unión, la referencia objetiva sería la de estado libre anterior a esa circunstancia, pero no es el caso de la España con su Cataluña o de su Cataluña con su España.

jueves, octubre 12, 2017

Publicidad engañosa

Si algo ha caracterizado al nacionalismo catalán liderado por la antigua CiU ha sido su sempiterno tacticismo en todas y cada una de sus decisiones, y no podía ser menos el día D de su supuesta proclamación de la Independencia, si bien se puede afirmar sin remilgos que Puigdemont y Junqueras no le llegan a la suela del zapato a Mas en eso de tramar maquiavélicas estrategias con las que pillar a pie cambiado al medroso Gobierno de España, Ejecutivo que no da un paso sin que se lo concedan antes todos los factótums de la Izquierda no fuera que luego le pidieran explicaciones. Ya saben, el consenso para hacer políticas de izquierdas que luego serán criticadas por las izquierdas. Quizás por ello el espectáculo de Puigdemont el día que quiso conducirse como un conato de hombre de estado vino a resultar un "fail" en toda regla, aunque no tanto para caldear más el ambiente. Si uno se pregunta el porqué de tanta estulticia, dejando en la incógnita su solemne proclama, incluso pasando por encima de la propia norma de su Referéndum fraudulento, solo cabe una respuesta: un último cartucho a la desesperada en el plan publicitario de la Independencia. Todo lo que ha hecho el independentismo, desde Mas hasta Puigdemont pasando por Junqueras, todos los millones gastados, todos los recursos humanos empleados son han sido y serán una enorme campaña publicitaria para tratar de poner de su parte a alguien en la Comunidad internacional y lograr por fin el santo grial del mediador. Nunca han importado ni las leyes propias o ajenas, ni la verdad de los acontecimientos, ni incluso obviamente el tener razón o ser justos, lo importante es hacerlo creer a alguien como se ha conseguido con una parte importante de la población que, como tantas otras veces en la historia, acaba echándose al monte porque no está al tanto de las verdaderas intenciones de sus próceres. No se puede negar que el gancho publicitario está bien concebido y se entiende viniendo de bregados expertos en la materia, pues se ha fundamentado en el victimismo de un David bello y pacífico contra un Goliath feo, violento y malvado....y fascista. En la Cataluña no independentista y el resto de España el argumento del débil azotado por el abusón ha tenido grandes cantidades de vaselina por parte de los partidos y medios bolivarianos, tan cercanos al pueblo a la hora de narrarles la opresión de sus esclavistas y han sido y son el gran baluarte de Puigdemont y los suyos salvo alguna excepción, que ha existido. Y es que la tentación de repetir aquel: "Al PP le interesa que ETA siga matando" es demasido fuerte como para no llevarla a cabo con el desafío separatista y de ahí la proliferación de mediadores y exceso de oferta de diálogo. Ha estado hábil el separatismo presentando al unísono de su República independiente, la receta del PP cocinado cada vez que se niegue a dialogar con quienes parece van dictando los pasos a seguir a todos. Un objetivo muy cortoplacista y miope ya que Rajoy está siempre más preocupado por el consenso de fuera que por el de dentro, pero sobre todo porque liquidar al enemigo objetivo acabaría con la zanahoria en el palo.

Ahora bien, desde fuera la cosa es distinta, y más en unos momentos en los que Europa está siendo más discutida que nunca. Por muy bien pertrechada que estuviera el lanzamiento publicitario, el momento no podía haber sido peor. El independentismo es lo que se llama una patata caliente que nadie quiere ni imaginar, la espita que en cada período histórico inflama el comienzo de una era de conflictos y hasta guerras. Razones que no analizan quienes llevan decenios escuchando que merecen su estado por lo maravillosos que han sido, son y serán y que el taimado PP se lo quiere impedir como refuerzo motivacional más expeditivo. Para colmo, el "discurso que puso en vilo al mundo" llega a ser hasta risible por detalles y detallazos que no ayudan más que a generar un complejo de chapuceros que destruye una fama adquirida desde los JJOO. Más razones por las que la deriva se radicalizará, el orgullo tras semejante semi-no-declaración-pero-sí-o-a lo mejor habrá que restañarlo a costa de los culpables de siempre.

Una Cataluña sin conflicto estaría ganando dinero a espuertas por el regalo que su orografía, clima y otros recursos, le ha concedido, pero ya se sabe que en países como Noruega, con temperaturas gélidas y exiguas horas solares se declaran sus ciudadanos mucho más felices que en la tierra a la que todos quieren venir. Quizás esté en el carácter catalán su tendencia a la infelicidad por querer proteger "su tesooro" con tanto denuedo que al final no acaba quedando ni tesoro, ni civismo ni paz de ninguna clase.

martes, octubre 10, 2017

Casualidad

Estaba yo en twitter y cayó ante mi una imagen de Borrell en el programa "Al rojo vivo" de La sexta y no hice otra cosa que dirigirme al enlace que tiene Antena3 para su reproductor en directo de su canal de Izquierdas. No llegué a tiempo para escuchar sus declaraciones pero sí la reacción de un contertulio, (un tal Pere Rusiñol) un personaje con una suerte de melena rockera y un controlado desaliño aspirante a look de enfant terrible; bien, venía a decir que Borrell utilizaba una lógica demasiado cartesiana y pareció asomar una cierta entente en recalcar que nos hallábamos en tiempos de real politik. No tuve oportunidad de arribar para calibrar la lógica matemática del excandidato del Psoe pero ni falta que hizo, había pasado como una fragancia de corto recorrido, incluso como si no hubiera existido, un rápido y reactivo spray insecticida hizo que pareciera que nadie hubiera pasado antes por allí.

Claro, yo como ciudadano que vive con preocupación unos acontecimientos inéditos y que conserva como recuerdo del golpe de estado de Tejero la película de Bob Hope "La princesa y el pirata", al ver el programa de García Ferreras, parecía que estaba asistiendo a una mezcla de entretenimiento cruce entre Gran Hermano y los dibujos animados de Super ratón que para mi gozo en su momento decían: "no se vayan todavía, aun hay más". Y es que se podía discutir de muertes por terrorismo o lo que fuera que el periodista les interrumpía para decir a lo Julián Lago: "esperen a continuar después de 5 minutos de publicidad". Yo pensaba para mis adentros: ¿Habrá alguien de entre esos que nos denominamos audiencia que tenga la sensación de ser un abducido consumidor de masas? Al poco cavilé una pronta negativa y recordé la férrea defensa que hace la gente de sí misma cuando se trata de defender su libertad de criterio y la forja de su opinión. Yo estoy acostumbrado, aquí en Cataluña, a escuchar de la mayoría de gente no independentista, cualquier opinión inexorablemente precedida por la culpa del Estado y concretamente del PP por estar como estamos, algo así como un pilatesco reparto de responsabilidades por hallarnos ahora mismo con un golpe de estado en ciernes. ¡Claro! Incauto de mí, yo no suelo ver la tele y ayer parecía estar asistiendo a un show de ventrilocuismo en el que se ofrecían lecciones gratis para aspirantes, es decir a los que aspiran nasalmente fragancias más contundentes que la "cartesiana" y fugaz que dejó Borrell. Por supuesto que la coincidencia de pensamiento y carga emocional de cualquier sujeto modelo audiencia con la pléyade de contertulios del programa de La Sexta en absoluto nada tiene que ver con su toma de criterio. Ambas van por separado y por tanto insisto, es coincidencia que exista una población importante en Cataluña y fuera de ella que mimetice los mismos argumentos. Pero es que eso solo fue el principio.

Para un bisoño espectador como yo, de poco recorrido en esto de las tertulias políticas de audiencia estilo Wyoming, muy numerosa, ávida de risas fáciles y entregada al canto de Imagine, se me hacía algo raro tot plegat. Salvo un reducto testimonial que conocía de algún vídeo de You Tube como azote del independentismo (eso decían), un tal Joan López y que no estuvo especialmente acertado, todo lo demás era Izquierda activa y reconocible en vena aderezado con filo independentismo, pero eso sí, todo muy, muy en plan Wyoming, en este caso con mucho sesgo. Propongo que inviten al ínclito para que, entre debate y debate, amenice a la audiencia con algún chascarrillo en contra del PP para quitar tensión o para añadirla ya que prácticamente no había. Y es que incluso la aguerrida y siempre implacable Ana Pastor parecía que al entrevistar al político de Si que es pot Joan Coscubiela, se iba a lanzar a darle un morreo como gesto de hermanamiento entre camaradas o como mínimo a cogerle la mano y apretársela maternalmente susurrándole un "ánimo". Creo que si fuera independentista yo no me querría ir de España o al menos conservar este canal y programa como oro en paño.

El caso es que el show tuvo continuidad con todo lujo de detalles y recursos a tutiplén, una especie de poder mediático versión Dios que tanto convoca y hace esperar a la Ministra de Sanidad (del PP) de noche y ya tarde, como a uno de los máximos promotores del independentismo una jornada antes de que culmine el conflicto, Jordi Sánchez, oye y todo sin despeinarse. Los fijos o estatuas de sal que se activan al menor requerimiento para proferir cualquier frase crítica o culpabilizadora seguida de PP culminaban con Ignacio Escolar, el periodista, que según reza en su declaración de intenciones en su diario, además de serlo "a pesar de todo", realiza un "periodismo comprometido". Cualidad, sobre la que no deben caer, choca frontalmente con la idea que yo tengo de información porque viene a significar que es posible un sesgo por la causa. Algo que todos tienen en mayor o menor medida, pero que algunos no dudan en reconocer abiertamente sin eufemismos ni subterfugios, en tanto que Escolar se arroga para sí cual periodismo libre y plural, como usurpando la referencia con la que a su entender debería informar una cadena pública, que no se diga, con dos cojones.

Imaginen el espectáculo que Sardà parecía más cercano a Borrell, y por tanto otro cartesiano, sí han leído bien el Sardà de Crónicas marcianas, que sumergido en el melifluo y ensoñador mundo del "diálogo lo soluciona todo". En pleno golpe de Estado, con instituciones desobedeciendo la Ley y ejerciendo política de hechos consumados o sin su eufemismo: "haciendo lo que me da la gana" pero loando el diálogo hasta la extenuación como si al hacerlo fuera apareciendo tras la coronilla una aureola de santidad laica que confiere a sus promotores un estatus de magnificencia incomparable: "diálogo, diálogo, diálogo".

Imbécil de mí, yo me creía inteligente y he comprobado que soy un pardillo de tomo y lomo, pero no soy Presidente de nada, el que tiene unos cuernos que se atisban hasta Estambul, es Mariano Rajoy, que si llegó a ver el programa, o pensó que era un estratega genial al cumplir todo lo que pedía y requería la Izquierda de corte comunista y el independentismo o mañana pide la dimisión como primo mayor del Reino. Vamos, de lo que se venía a trasladar de todos los factótum implicados en el procés, con Jordi Sánchez como "el que habló ese mismo día con Puigdemont", parecía entenderse un trueque tras bambalinas que, por el bien de la población y al dictado de Soros, Bildelberg, Europa y demás ONG's resultaba en Referéndum pactado por desistimiento de DUI a lo "bestia", es decir: conservad la dignidad y el lustre por escupir literal y metafóricamente a la Constitución y al Rey proclamando algo que quede bien y sea bonito, y a cambio Rajoy, el aspirante a aspirante, os ofrecerá diálogo, diálogo, diálogo. Porque si no lo hace vendrá violencia, violencia, violencia. Un cambio en la conceptualización del chantaje Mode Ghandi ON o cómo poner a un tipo de 2,20 y 130 kg en una portería de discoteca y al no pegar a los que no permite el paso llamarle cívico y pacífico o de lo contrario puede que sí lo haga. Su majestad debe estar averiguando su papel real en la democracia y los republicanos con un mínimo de inteligencia deberían agradecer más por su ídem a Rajoy que todo el republicanismo junto en la historia de España.

Rajoy no recibirá el reconocimiento de la izquierda y el independentismo que merecería porque entonces se vería el percal como se podía ver con los pactos con ETA. Al contrario, será la piedra de toque de quienes saben que toda crítica y toda tensión es poca con independencia de la afinidad del enemigo o su propensión a satisfacerla. De hecho, ayer se vió que los pactos con ETA son ya un argumento paradigmático estilo ficha de dominó: si lo hicieron con ellos ¿por qué no con nosotros? Y así sucesivamente... Se ve que en algunos aspectos sí son cartesianos y atienden a las constantes, a los ejemplos. Por tanto, sabemos que no seguir los dictados de los movimientos "cívicos y pacíficos" de izquierda e independentismo produce más tensión y crispación allí donde se discutan, de modo que la solución es transigir con lo que exigen sin poner palos en las ruedas para cederles el testigo de cívicos y pacíficos y que los discrepantes seamos los malos en una hipérbole recreada en las que nos aparecen tentáculos, vísceras chorreantes de sangre y quijadas manchadas de carne humana y saliva. Rajoy y el PP son los primos en esa deriva de cientos de partidos minúsculos que podrán derrotar lo que no pudo un bipartidismo recreando más gente de la que de verdad hay. Una virtualización que dibuja un enemigo terrible, los que somos familias estructuradas con hijos y que algunos incluso vamos a misa los domingos, ¡sí han oído bien! ¿Pueden creerlo? gente que todavía cree que el feto no es una parte del cuerpo y que asumen la biología y los razonamientos cartesianos como mejor referencia que la subjetiva visión de hechos tan a merced del arbitrio y la comunicación de masas. Yo estuve en la manifestación del domingo viendo a la gente quejarse de Tv3 pero nadie se quejaba de La sexta, porque nadie que está influido por un medio se queja de él, muy al contrario, suele decir y pensar lo mismo que se dice en el programa aunque en realidad todos sepamos que es pura coincidencia, a fin de cuentas como todo lo que sucede en España y en el mundo. Casualidad.

martes, octubre 03, 2017

El problema de la fe

Parece consecuente el hecho de que haya tanta gente en Barcelona y Cataluña apoyando la independencia, a fin de cuentas Cataluña lleva siendo independiente de facto unos años salvo en el inexorable peregrinar a las sedes de Hacienda para satisfacer los oportunos tributos. No existe presencia de algo que recuerde a España en el día a día. Los comercios rotulan en catalán por imposición legal; las informaciones de letreros y señales están prácticamente en catalán allá por donde uno vaya; la policía son los Mossos; en los colegios se limita a una hora la enseñanza del castellano; las esteladas ondean por doquier en carreteras, lugares públicos, consistorios, parques y por supuesto en domicilios privados; muchos automóviles portan en su matrícula la E de España borrada sino sustituida por un CAT sin que ello reporte consecuencias punibles; se acepta como normal una crítica en público a todo lo que sea español y lo represente; los no independentistas debemos asumir para propiciar el carácter moderado y pacífico de los independentistas que hay que guardar silencio y asentir a sus disquisiciones y a no llevarles la contraria. Es que a fin de cuentas, todas esas personas que pujan por la independencia no han vivido el otro ángulo, ya que no ha existido. No han habido medios catalanes de relevancia que actuaran de contrapunto y los no catalanes ya se enmarcaban como medios hostiles. Para más inri, el partidismo mediático en Madrid justifica lo que sea necesario en la pugna política y cadenas como La Sexta o Cuatro destinan un porcentaje enorme de sus diatribas a su común enemigo objetivo que es el PP o directamente todo lo que lo apoye de un modo u otro, así que un catalán independentista sí podrá ver esos canales sin perder los nervios, muy al contrario, reforzando sus esquemas mentales. ¿Acaso no es razonable entender que una persona sumergida en una realidad que te explica un único punto de vista apoye esa causa? Por definición es casi imposible que una persona en sus antípodas ideológicas logre convencer a la otra por razonamiento, ya que el bando está escogido por implicación emocional y el cerebro barrunta para consolidar la posición dentro de ese bando. No olvidemos que son más de 30 años en una dirección y los últimos cinco o seis sin apenas presencia de nada positivo español, sino un proceso de desafección paulatino e inexorable.

El problema que genera todo ello es que, pese a que todo el organigrama de la independencia es complejo y está repleto de estrategias, poderes fácticos, lobbies, dinero, manipulación de masas ad hoc no genérica, la gran mayoría de los independentistas se han creído de verdad el relato de que son más demócratas que nadie y que son seres moderados y pacíficos por su particular idiosincrasia gentilicia y que esa democracia se traduce en su derecho inalienable a poder decidir. El relato independentista catalán es bastante sólido tal y como está estructurado, se ha planteado un fin superior, una cruzada nacional, por el cual hay que sobrepasar los escollos que la coaccionan y oprimen. Un regalo a cualquier individuo: arrogarse paladín de una causa super bella rodeada de épica histórica y clamor grupal y cultural por doquier que para colmo te concede dosis gratuítas de adrenalina en primera línea de manifestación a sabiendas que la policía no te hará nada que hiciera replantearte estar ahí. Los jóvenes y no tan jóvenes se han creído lo que estaba en los planes de Pujol y su hoja de ruta, por supuesto como peones sin estar al tanto éstos, y que su batalla no surgió por generación espontánea a resultas de un malvado opresor sino por una frase escueta cumplida a rajatabla durante decenios que ha resumido el origen de la fe: no poner palos en las ruedas al procés. Una suerte de ley del silencio mediático e institucional, coronado en el Tinell, que ha conducido a lo que vivimos en la actualidad por efecto de la mera causalidad y no por el diagnóstico que creen fervientemente quienes ejercen de cruzados por su causa.

La fe genera una sensación de opresión que no existe pero se percibe subjetivamente, no existe porque se puede demostrar sin mucha dificultad que esas personas que pregonan la separación no solo se manifiestan sino que hacen que los que no estemos de acuerdo callemos y otorguemos una normalidad a lo que es una normalización. La fe consigue que dicha opresión sea sobre un planteamiento hipotético a futuro: el que no permitan que por mi voluntad pueda separarme de uno de los países con más solera de Europa y el mundo sin tener razones objetivas. Pero sabemos y somos conscientes que nada puede con la fe, al menos nada racional. La gente que defiende su credo está convencida de tener la razón y la fe elude incluso el debate pues parte de que todo lo que no está dentro de la fe es su contrario y por tanto miente. Hay muy buena gente que quiere el independentismo, amigos, familiares, conocidos y dudo que muchos de ellos sepa de veras lo que están defendiendo y lo que comporta una estelada. Estarán por la sublimación de su causa que abstrae al acólito de molestas disquisiciones que le podrían hacer dudar de su fe y no por asumir que su opción supone oprimir de verdad a quienes han estado entre ellos siendo amigos, familiares y conocidos y a los que en muchos casos quieren o aprecian. A fin de cuentas ellos han estado bien, han podido ser moderados con el silencio de esa Cataluña que nunca se ha pronunciado y que no aparece en La vanguardia o si lo hace es expulsada al poco tiempo.

lunes, septiembre 25, 2017

La normalidad de La Vanguardia


No hemos llegado a esta situación por generación espontánea, las razones son muchas y los "méritos" de muchos partícipes. Cierto que existe un discurso extendido entre la población que logra formar el compromiso ideal del catalán no independentista medio, algo así como: "la culpa es de los dos bandos que no se ponen de acuerdo, no dialogan". Eso en el no independentista, el ya alineado sencillamente ha interiorizado que sus actos no son más que una respuesta inevitable a la ofensa cuando no opresión de Madrid. Poco importa la conexión entre causas y consecuencias, poco importa deducir los hechos de sus efectos, las voluntades y las acciones efectivas, lo que de veras trasciende siempre es la información que llega a los hogares y transmite una suerte de normalidad, un sistema industrializado de venta de producto-discurso homogeneizado que se refuerza por el número de receptores que lo ingieren sin analizar nada más que lo que le ofrece el supuesto informador, pero que en el instante que asume un compromiso ideológico pasa a ser propagandista, porque no ofrece información sino que la escoge y la deshecha para materializar el fin que suscita su compromiso: la alineación de una población receptora en torno a un producto ideológico y la admisión a trámite del discurso oficioso coincidente con el pregonado por el medio/s de turno.

Se puede justificar, en aras de proteger el ego propio más que al medio en cuestión, que todos hacen lo mismo, que todos los medios son intereses de parte que pretenden influir en la población. Eso es innegable, pero eso es consustancial al ser humano, no todos pensamos igual y ciertamente podríamos diferenciar medios que reconocen abiertamente su filiación y principios de otros que ocupan sin rubor una posición autocalificada o un eufemismo relatado por ellos mismos dirigido genéricamente a "ciudadanos ejemplares". Una cómoda y aparentemente neutra publicación sin filiación ciertamente conocida más que una sospecha prejuiciosa y asmilable por todos como el orden establecido. Sí tenemos pistas para diferenciar a los diferenciales medios catalanes de la Editorial conjunta de todos los demás conglomerados mediáticos, empezando por el comprometedor Govern que desde Pujol no ha escondido una potente política de medios para extender un sentimiento propietario con marca registrada de catalanidad más o menos camuflada en la cultura y la lengua. Compremetedor que ha generado entre otros compromisos el no oculto "principio" de no hacer crítica a nada que pudiera poner palos en las ruedas al proceso de autogobierno, y así ha sido durante decenios. Subvenciones para un fin muy concreto que han hecho coincidir objetivos con resultados por mucho que la población receptora apele a su independencia y buen criterio para discernir sus propias opiniones políticas.

Por de pronto, sobre la foto del rotativo barcelonés, la gran mayoría de potenciales lectores no se fijará en mucho más que sus portadas y tomará posición en base a lo que vea, pero no se detendrá a valorar el porqué se escogen unas portadas, el porqué se publican unos titulares, el porqué se deshechan otros, e incluso en la posibilidad de leer estas líneas, rápidamente se podría suscitar un pretexto para justificar su impecable discernimiento o criticar el mío y mi pretensión de situarme por encima como juez repelente al que evitar. No en vano, nada tiene que ver el discernimiento con la voluntad de analizar un titular. Por ejemplo, no suele leerse una publicación de coches pensándose que el medio beneficie a una marca sobre otra y si la foto o la crítica del automóvil puede tener relación con el viaje a un idílico destino con todos los gastos pagados a tutiplén en hotel de 5 estrellas para atender a su presentación. Leemos la noticia por inercia y afinidad y si no advertimos algún desajuste, algo que llame nuestra atención en el texto, lo asimilamos con total normalidad. Todas las poblaciones actúan igual, nadie profundiza en su día a día receloso de que le inoculen malware en su mente. Existe una tácita confianza que proporciona la tendencia grupal y la imitación de la mayoría. Que luego se esté procediendo a un bombardeo en un sentido u otro quedará para investigadores e interesados, la población siempre tendrá su comodín del "a posteriori" para justificarse. Todos los regímenes sean democracias o totalitarismos necesitan el orgullo de sus lectores para defenderse en caso de insinuar su incapacidad para resistirse a la normalización.

Es posible que vean normal que en la portada aparezca Assange casi arengando a una rebelión y a un conflicto, no escondiendo el eco de un mensaje incendiario por muy pertrechado de otros más políticamente correctos que confieren al medio esa serena seriedad de quien reparte para todos misiles de crucero y palomitas por igual sin que la población le otorgue mayor trascendencia. En un medio siempre es significativo el eco de sus fuentes, y de cómo las hace llegar se advierte la filiación. El titular de Assange, soltado así como quien no quiere la cosa y sin un marco destacable que lo desapruebe es una manera de manifestar la línea editorial en boca de un oportuno protagonista ávido de llamar la atención, por mucho que pueda pregonar luego la noticia. Por ejemplo, no produce el mismo efecto un "dice", o un "ahora dice" o un "asegura" o la correspondiente declaración entrecomillada tras un nombre propio, y entre ello pueden existir muchas diferencias dependiendo de la elección de la frase de la declaración; nada tiene que ver denunciar un hecho y su gravedad en el titular que su contrario, descontar el hecho y titular la reacción de sus "contendientes". En el primer caso el diario denuncia sin ambages el suceso, en el segundo se pone del lado de los responsables del suceso, siempre veladamente, transmitiendo el malestar de la otra parte como si existiera una falsa equidistancia. No hay duda que la noticia de que el barco de la Policía Nacional en Barcelona se quede sin Piolín producirá más consolidación de bando que cien diagramas de economía a través de la mofa condescendiente como "propaganda de guerra". La Vanguardia no elude ni uno de los mandamientos de un medio formativo en tiempos de guerra y manipulación de masas, nunca lo ha hecho y no es diferente ahora, lo son los hechos quizás, pero mantiene su sutil elección de simbologías, bandos propios y ajenos tácitamente desplegados, y apariencia, mucha apariencia de medio plural por sazonar algún contrapunto neutro para declarar a posteriori que lo hizo y con ello defender su ego y el de todos los lectores evitando llamar a unos manipuladores y a otros manipulados.

Esta portada puede parecer "normal" a una gran mayoría de gente y pasar inadvertida por frecuente, pero es un ejemplo del extraordinario peso que tienen los medios de comunicación en una democracia, pero muchísimo más cuando dentro de un territorio, esos mismos medios han operado sin réplica o peor incluso, valiéndose de la titánica fuerza de la psicología inversa y creando un conflicto victimista al escoger todas y cada una de sus noticias centrándose en ese Leviatán sobre el que todo el independentismo "casualmente" acusa de oprimir a Cataluña. Quizás tuvimos un don para percibir un tipo de corrupción y abstraernos de otra tan o más descomunal en su día, cuando el procés nació y se desarrolló a pleno rendimiento, pero reconocer que ha habido una intención, unos presupuestos, unas voluntades políticas y unos resultados...¿acaso no pondría eso en evidencia a miles de personas bañadas en una soflama de cruzada histórica? Al final siempre es y será lo mismo, no protegemos ni a Cataluña, ni a ninguna suerte de símbolo idealizado, defendemos nuestro ego para que permanezca incólume y responsabilizar de todo a alguien que debe ser eliminado o apartado para continuar con nuestra homeostasis. Y no se preocupe, si lee ésto, siempre le quedará el recurso análogo que habrá producido la noticia de Piolín: reírse condescendientemente y salvaguardar su autoestima sin que afecte su juicio para dictar sentencia sobre otros cuando lo lea en novela, en libro histórico o en película. Dar con el patrón y aprender de él significaría alterar el bucle de la humanidad y eso suena demasiado gradilocuente, es más gratificante leer la portada de La Vanguardia.

viernes, septiembre 08, 2017

Escenografía anunciada: ya tenemos el conflicto


Se puede decir que hasta el 1-O se ha vivido, se vive y vivirá la fase de las palabras, el lenguaje preconflicto propio de todos los conflictos. Se puede llegar a entender que siempre es mejor atajar una enfermedad en sus inicios que dejar que se propague hasta constituirse en epidemia. El problema cierto, sobre el que ignoro si el mal llamado Ejecutivo estará al corriente, es que, tomando en consideración la primera fase, las de las palabras, el resultado ante el 1-O es el peor de los posibles. Lo que aunque por avisado y retequeavisado no ha conseguido movilizar ni un ápice la resolución del, otra vez mal llamado Gobierno de España, nos conduce a un verdadero conflicto que no ofrece entre sus opciones soluciones satisfactorias ni medianamente.

Síntesis del conflicto: política de hechos consumados

- Tras el Espanya ens roba y la exigencia sin condiciones de una financiación determinada por parte de Artur Mas, éste lanza un desplante al Estado y anuncia su voluntad de separarse de España.

1.- Viene la Fase de las palabras: "Derecho a decidir", "la democracia es votar", "libertad para los catalanes", "el pueblo catalán debe decidir en libertad, y un largo etcétera de combinaciones similares en positivo; y en negativo: "Estado opresor", "España antidemocrática" y sucesivamente.

Al unísono, ya venía existiendo una política de hechos consumados que transformaba el aparato de gobierno catalán en una suerte de país de facto con sus propias instituciones y su soldadesca, joven y no tan joven dispuesta a adornar por toda la geografía catalana de enseñas o estandartes, estelades, como símbolo del inequívoco avance de la Independencia. Las anteriores decisiones de cercenar todo resquicio de españolidad van concluyendo y la percepción de una Cataluña apabullantemente independiente se respira con normalidad. Los medios públicos y privados ponen todos sus esfuerzos a ello y cada paso les ofrece una nueva satisfacción porque notan el avance.

El refuerzo al independentismo 

Todo lo vivido en esta fase es la preparación del comienzo, la fecha del verdadero conflicto. Antes no era tal, solo amenazas y conatos para pulsar las posibilidades ciertas de conseguir lo que para algunos era una aspiración, pero para la mayoría de independentistas resultaba una quimera. Desde el momento que se produce el desafío viene a ser fundamental la respuesta del Ejecutivo, por entonces con mayoría absoluta. ¿Por qué? Porque de su calidad se determinará consciente e inconscientemente las posibilidades reales de alcanzar un logro. Los independentistas mostraron una cierta paranoya viendo aviones militares sobrevolando Cataluña y el Gobierno desmintió que se tratara de ninguna maniobra relacionada con el procés. Había miedo de Rajoy a hacerlos enfadar.

Rajoy es una persona que en su fuero íntimo desea agradar y ello queda patente en sus giros ideológicos justamente hacia sus oponentes. Si es criticado hasta la saciedad por la Izquierda, vira su política hacia la izquierda y transige con sus postulados hasta emularla. Con el independentismo ha obrado del mismo modo, anhelando que su omisión fuera tomada como una suerte de moderación y sensatez que hiciera ver a los sediciosos su error y reconvenirse a negociar una claudicación.

Sobre los que no controla emplea esa técnica contemporizadora, en tanto que en su partido, sobre el que ha tenido el control, se ha dedicado a hacer el vacío cuando no los ha exiliado como exiliados estamos todos los catalanes no independentistas.

El refuerzo al independentismo ha sido extraordinario al comprobar que sus pasos permanecían, no solo impunes, sino que permitían generar expectativas de lo que jamás fue un objetivo factible. Si tienes a tocar el final de tu sueño que resultaba impensable ¿Vas a abandonar ahora?

2.- En las peores condiciones posibles, con las espadas en alto de las dos partes, nos enfrentamos a la Fase del conflicto, cuando la voz deja paso a la necesidad de acciones reales, de traducir a hechos físicos lo que con suma facilidad se pregona desde despachos y atriles.

Si algo sabemos del independentismo es su gran capacidad movilizadora y su cohesión y organización en sus manifestaciones. Poco importa si hablamos de quinientos mil, cien mil o de cincuenta mil, una muchedumbre dispuesta está garantizada y posiblemente en la creencia de que su cierto poder humano será inabarcable para las fuerzas del estado, tramarán en consecuencia.

Tenemos garantizado un conflicto físico real cuyo resultado será malo o peor y resulta del todo ridículo pretender una súbita capitulación de cualquiera de las partes. Todo lo contrario, la tensión física real, anunciada y avisada solo suele crecer y propiciar una escalada de violencia que puede enquistarse en la sociedad hasta convertir Cataluña en un escenario de conflicto crónico.

Sabemos que existe una burguesía acomodaticia, interesada y cobarde que se moverá con los vientos, pero existe un grueso de población, esencialmente joven, antisistema y normalizada antiespañola que en razón a su edad, no se detendrá a cavilar consecuencias y enarbolará su bandera de cruzada mientras deja fluir la adrenalina a raudales.

Del cómo España no consentirá que los independentistas delicuentes pisoteen nuestra democracia y nuestras libertades ya lo veremos en próximas entregas. El problema es que vienen haciéndolo desde hace años sin respuesta y cuando era más fácil ponerle remedio no lo han hecho. El 1-O comienza todo.

martes, agosto 29, 2017

Catalunya triomfant

Esta recapitulación va dedicada a dos grupos bien distintos: uno el encabezado por Don Mariano Rajoy y Brey al frente del Gobierno de España; y dos, a los catalanes no nacionalistas ni separatistas que entre una mezcla de impotencia y frustración aguardan un epílogo muchas veces anticipado atendiendo a los hechos. Para uno, el Gobierno de Rajoy, la dedicatoria no hace más que poner en evidencia una conducta, una manera de proceder ante un desafío que topa con la cronología de los hechos; para los otros, constatar un padecimiento solidario muchas veces ignoto para la gran mayoría que vendrá a cristalizar este otoño con las partes más enconadas que nunca.

Sabemos que el epílogo, la convocatoria del 1-O es el comienzo del fin, el pistoletazo de salida del conflicto ya en serio: la materialización sin posibilidad de mirar a otro lado del golpe de estado. Sabemos precisamente por ello que quien ha marcado la agenda y controlado los tiempos han sido los independentistas pues ellos han programado los plazos y convocado a sus huéstes allá donde han querido y con los recursos que han precisado. Ya no queda entonces alternativa al Gobierno de España de más "respuestas firmes" como eufemismos de inanidad política y factual.

Por ello, llegados a este extremo, me limito a aportar el "ya avisé" de lo que vendría a suceder y el "yo padecí" a la caterva de negligentes próceres que lo propiciaron por activa y por pasiva. Como yo, tanta gente que tuvo que soportar a unos y a otros dando soluciones de plató que no eran más que riñas mediáticas a 200-300 euros.

Expongo aquí una parte de mi trayectoria en el blog "Reflexiones de un Excéntrico" que tiene relación con el proceso independentista a lo largo de los últimos 4 años para dejar constancia qué siente un ciudadano como yo viviendo un conflicto como éste. Entre tanta letra se encuentran mis argumentos y mi respuestas a lo vivido y lo que queda por vivir, pero no se recoge lo que siento en este momento y mis recuerdos a situaciones que otros debieron padecer en un grado mucho peor en el País Vasco con la diáspora de cientos de miles de exiliados por la fuerza. Ante tanta apelación democrática, no deja de ser triste que haya tanta gente que proclame que sus conciudadanos deben abandonar su tierra natal considerados colonos o algo peor. Son tiempos difíciles objetivamente porque hay una fractura abierta en España en muchos frentes y lo que a mi me duele, lo que de verdad me tortura, es haber anticipado este escenario y tantos otros que ahora no cito y habrán de venir con y por la pasividad, sino complacencia, de tantos poderes políticos y mediáticos que venden su desvelo por España, sus ciudadanos o la mención que consideren oportuna, mientras mercadean con sus preocupaciones para medrar y acumular más poder e influencia.


 2013

A vueltas con la estrategia de CiU (23/2/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/02/a-vueltas-con-la-estrategia-de-ciu.html

El gran error de "Madrid" (3/4/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/04/el-gran-error-de-madrid.html

¡Habéis ganado! (9/5/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/05/habeis-ganado.html

Omisión del deber de socorro en Cataluña (3/7/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/07/omision-del-deber-de-socorro-en-cataluna.html

El error de Rajoy (11/7/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/07/cual-es-el-error-del-rajoy.html

Independentismo y democracia (22/7/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/07/independentismo.html

El "derecho a decidir" (27/7/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/07/el-derecho-decidir.html

 La complejidad de afrontar los nacionalismos (18/9/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/09/la-complejidad-de-afrontar-los.html

Comentario en ABC a Ángel Expósito sobre: "Catalanizar o españolizar: sentido común" (22/9/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/09/comentario-en-abc-angel-exposito-sobre.html
 
Cataluña Vs España: Fight!!! (26/9/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/09/cataluna-contra-el-resto-de-espana.html

El propósito de Artur Mas (27/9/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/09/el-proposito-de-artur-mas.html

Cambie de canal y compruebe como el futuro no es halagüeño (1/10/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/10/cambie-de-canal.html

La radicalización viaja en un barco llamado "normalidad" (2/10/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/10/la-radicalizacion-viaja-en-un-barco.html

Qué sucedería si en Cataluña existiera verdadera libertad para los catalanes... (3/10/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/10/que-sucederia-si-en-cataluna-existiera.html
 
¿Y crear el gueto de la libertad? (4/11/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/11/y-crear-el-gueto-de-la-libertad.html

Es estigma del no nacionalista - Necesitamos un símbolo (8/11/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/11/el-estigma-del-no-nacionalista.html

La estrategia de "baja intensidad" contra el Nacionalismo (14/12/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/12/la-estrategia-de-baja-intensidad-contra.html

"Bomitar" (17/12/2013)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2013/12/bomitar.html

2014

El hecho diferencial catalán (4/6/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/06/el-hecho-diferencial-catalan.html

La encuesta de la mínima responsabilidad con Cataluña (6/6/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/06/la-encuesta-de-la-minima.html

El final de la cuenta atrás (1/8/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/08/el-final-de-la-cuenta-atras.html

Algunas reflexiones sobre el caso Pujol (3/8/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/08/algunas-reflexiones-sobre-el-caso-pujol.html

Una lección magistral de Pujol sobre la necesidad de controlar la comunicación de masas (6/8/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/08/una-leccion-magistral-de-pujol-sobre-la.html

Asistir a un "conflicto" (30/9/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/09/asistir-un-conflicto.html

El verdadero problema comienza el 9N (12/10/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/10/el-verdadero-problema-comienza-el-9n.html

Algunas consideraciones tras el 9-N (10/11/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/11/algunas-consideraciones-sobre-el-9n.html

El afrontamiento ante un problema de entidad (16/11/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/11/el-problema-de-los-problemas-y-la.html

Análisis excéntrico de la realidad política, mediática y sociológica catalana por una entrevista a Duran i Lleida en 8TV (27/11/2014)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2014/11/analisis-excentrico-de-la-realidad.html

2015

La realidad invisible (23/2/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/02/la-realidad-invisible.html

Análisis excéntrico de: Mariano Rajoy (7/3/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/03/analisis-excentrico-de-mariano-rajoy.html

Hipotética conversación con Mariano Rajoy (24/3/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/03/hipotetica-conversacion-con-mariano.html

La "estelada" de Rajoy (15/4/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/04/la-estelada-de-rajoy.html

Paranoya nacionalista (23/4/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/04/paranoya-nacionalista.html

Una opinión sobre el caso nacionalista-independentista catalán (26/7/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/07/tener-una-opinion-sobre-el-caso.html

Estulticia y pasividad contra separatista (30/7/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/07/estulticia-y-pasividad-contra.html

Izquierdosis y Nacionalitis (10/8/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/08/izquierdosis-y-nacionalitis-son.html

El "movimiento social" independentista (14/8/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/08/el-movimiento-social-independentista.html

"Si Cataluña se independiza..." (21/9/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/09/si-cataluna-se-independiza.html

Samaranch, el promotor involuntario de la Independencia. (23/9/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/09/samaranch-el-promotor-involuntario-de.html

A vueltas con Rajoy (25/9/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/09/rajoy.html

Separatismo y libertad (26/9/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/09/separatismo-y-libertad.html

España no es una democracia consolidada  (27/09/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/09/espana-no-es-una-democracia-consolidada.html

Si no hay con quién comparar (5/10/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/10/si-no-hay-con-quien-comparar.html

Rajoy tras cuatro años de mandato I (8/11/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/11/rajoy-tras-cuatro-anos-de-mandato-i.html

Rajoy tras cuatro años de mandato II (8/11/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/11/rajoy-tras-cuatro-anos-de-mandato-ii.html

Rajoy tras cuatro años de mandato III (y último) (10/11/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/11/rajoy-tras-cuatro-anos-de-mandato-iii-y.html

En tierra de nadie (30/11/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/11/en-tierra-de-nadie.html

Los otros catalanes "checoslovacos" (2/12/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/12/los-otros-catalanes-checoslovacos.html

¿Violencia en Cataluña? (3/12/2015)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2015/12/violencia-en-cataluna.html

2016

Cataluña o Catapeor, recapitulación de un conflicto (4/1/2016)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2016/01/cataluna-o-catapeor-recapitulacion-de.html

Verlo o no verlo, esa es la cuestión (13/1/2016)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2016/01/verlo-o-no-verlo-esa-es-la-cuestion.html

Carta a Don Bieito Rubido: la lógica de Rajoy (23/2/2016)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2016/02/carta-don-bieto-rubido-la-logica-de.html

Consenso (11/3/2016)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2016/03/consenso.html

2017

Defensa del proyecto de España (22/1/2017)
http://reflexiones-de-un-excentrico.blogspot.com.es/2017/01/defensa-del-proyecto-de-espana.html

domingo, agosto 27, 2017

Una portada de La Vanguardia


Si aceptamos que El Periódico y El País, ambos diarios de importante tirada en Cataluña, tienen una orientación de izquierdas, nos queda el rotativo con mayor difusión, que no es otro que el del grupo Godó.

A diferencia de la corriente mayoritaria que convive con la idea de que el matutino barcelonés ha sido un referente del nacionalismo catalán encarnado por CiU, siempre me he desgañitado proclamando su tendencia izquierdista que desde Foix - Tapia, no ha abandonado con diferentes grados de filiación y sutileza.

Es comprensible la confusión con la orientación política y partidista de ciertos medios habida cuenta de que, desde los años noventa, gracias a medios como La Vanguardia entre muchos otros, se vienen sustituyendo los principios por tendencias actitudinales, es decir, ya no existe un principio general aplicable como pueda ser el respeto al otro erga omnes, sino que disponemos de respetos con una amplia gama de sabores adaptados a las minorías de turno. El detalle no es nimio, pues los cerebros se centran en el foco propuesto y relajan el respeto general admitiendo inconscientemente que unas personas deben ser más respetadas que otras, llegando así a la discriminación positiva que obviamente incluye de propina, la negativa. Quien habla de respeto puede referirse a justificación para responder en otra lengua en pro de la misma (utilizando la lengua como metonimia) y no del interlocutor; a establecer víctimas y verdugos en cualquier historia con tintes dramáticos a modo de arquetipo para incitar a los lectores sobre la causa que pretenda pregonar el medio de comunicación.

Son muchas las variables contempladas en el proceso de reconversión de una sociedad a través de los medios de comunicación que pasan inadvertidos por los orgullosos lectores convencidos de que deciden siempre ponderando la información y no porque la información les pondera a ellos. La disyuntiva es sencilla, o se apercibe usted de que cuando un texto transporta un sutil mensaje de normalización y lo racionaliza o sencillamente deglute las noticias admitiendo su mensaje como información. Pondré un ejemplo en la portada de hoy domingo de La Vanguardia:

Los titulares son el gancho de cualquier diario y al mismo tiempo su más evidente manifestación de intenciones. Vemos que La Vanguardia está alineada con el mensaje de la manifestación "No tinc por" en su titular de cabecera y ha decidido excluir cualquier disonancia en el mismo proclamando su filiación al evento. Se podría decir que sencillamente hace publicidad del hecho sin afectarlo con lo que efectivamente llegó a ser la realidad de la manifestación para vender su proclama y luego, en apartados irá desgranando sutilmente su posicionamiento.

- Controversia política por la presencia de esteladas y los abucheos en Barcelona.
Para empezar, a la derecha de la mención a la manifestación, tenemos el primer rasgo: un formal y objetivo "Reacciones políticas" que arrogándose un punto de aséptica valoración dispone un titular que nos ofrece ya información sobre las intenciones de La Vanguardia. Este apartado debe valorarse indisolublemente unido al principal, pues en la intencionada distribución de contenidos separadamente se pretende desconectar el supuesto propósito de la manifestación con el que realmente llegó a ser como si todo hecho ulterior fuera, no algo premeditado y utilista, sino las consecuencias inevitables de un evento idílicamente concebido por la paz de la humanidad. Se trata de separar el símbolo de la realidad, de desafectar el simbolismo como si la intención fuera sincera, cierta e inadvertida de lo que luego sucedería. Con ello sugestiona a los ciudadanos partícipes como parte de un ideal bello, una manifestación por la paz conseguida, y le desprovee del oportunismo y el tacticismo que realmente llegó a ser. En lógica, el masaje cala y el lector barcelonés se entrega a la épica "històrica" tan recurrente en los medios catalanes para glosar cualquiera de sus actos y con ello puede separar su juicio y no mancharse con lo que realmente fue la manifestación.

La equidistancia en este titular normaliza la actitud. La Vanguardia no hace un juicio de valor sobre los hechos, sino que se parapeta en una "controversia" política como si hubieran dos partes enfrentadas en una manifestación y no un grupo que quiso monopolizar la proclama para vender algo completamente distinto. Se blanquea y elude un juicio de valor frontal desapegándose de los que criticaron el uso de la manifestación y alinéandose con la parte de la que se hace eco: "Puigdemont pide no magnificar los gritos que ha recibido el Rey...". De tal modo, los mismos que alardean de vulnerar la ley y exacerbar las expectativas son los que para el rotativo se erigen en árbitros con autoridad para reclamar a los demás sus contemporizadoras exigencias. Todo un arte de la manipulación.

Los refuerzos se suceden en la portada con el grandilocuente pegote de Puigdemont alabando a las fuerzas catalanas, por supuesto como parte de ese discurso complaciente que uno se concede tan placenteramente a sí mismo. Algo que entronca con el "oportuno" comentario del Elsworth Toohey del periodismo catalán: Enric Juliana y su apelación número 14574 a los errores que desde Madrid perpetraron contra los catalanes. "Los Mossos se han ganado a la sociedad catalana; la campaña en su contra ha sido el principal error de estos días". El comentario no es ni analítico ni pormenorizado, simplemente se centra en la ya trillada disputa: lo hicieron bien-lo hicieron mal, no atendiendo a los hechos, sino como símbolo de la maduración como Estado que viene reclamando Cataluña en su discurso permanente. Uno se podría preguntar acerca de las advertencias de la jueza en Alcanar sobre la posibilidad de que fueran terroristas; se podría preguntar sobre el veto a la entrada de los Tedax en Alcanar; se podría preguntar sobre el éxito que una sola persona tuvo en la comisión de un terrible atentado en las Ramblas y su posterior huída por dos veces tras bajar de la furgoneta y tras superar un control para buscarle a él; se podría preguntar sobre el vuelco de la furgoneta de Cambrils por ir demasiado rápidos; se podría preguntar sobre la oportunidad del éxito de un solo hombre en abatir a cuatro terroristas. Todo ello, una relación de hechos que no de opiniones, podría hacernos preguntar sobre la necesidad de autoconcederse medallas y relacionarlo con algo más que la mera lucha policial.

Por supuesto, no puede faltar la mención oficial del 11-m en otro supuesto aséptico artículo que enciende el interruptor de los que asumieron el paquete completo en el atentado más controvertido de la historia de España, precisamente por aceptar su resultado sin controversia.

La última de las noticias en portada no podía ser otra que el discurso del "no pasarán" disfrazado de islamofobia. El "odio" como comodín de los que parecen tener la autoridad para concederlo a terceras personas, como si pudiéramos dividir a los humanos entre los que odian y los que no, a modo de disputa con alienígenas desafectos de toda emoción. Una puerta de entrada para el salvoconducto del odio justificado contra los malos. Una especie de: ¿Se puede odiar a los que odian? Una vuelta a esos manufacturados principios que distribuyen los respetos en base a su filiación.

No hace falta decir nada, La Vanguardia normaliza las actitudes con lo que dice y con lo que no dice posicionándose en un atril por encima del bien y el mal con capacidad para conceder a los catalanes y barceloneses un halo de grandilocuencia moral desapegada del molesto ruido madrileño que pretende afear las históricas y altruistas apelaciones a un mundo mejor tan fácil de adquirir a coste cero.

miércoles, agosto 23, 2017

La marca invisible

Si tienen oportunidad, en unas colonias o para crear equipos de un deporte o juego, hagan la prueba y reúnan una cantidad de niños para formar varios grupos. Entonces con la idea de destacar su grupo, véndanlo, promocionen detalles y empleen algún símbolo (un mero color, escudo o mascota). Es probable que, si lo ha hecho medianamente bien, se amontonen los niños excitados que quieran pertenecer concretamente a ese grupo que, a la suma de su atractiva propaganda y simbología debería ya disponer de un nombre biensonante y apetecible. El proceso es sencillo pero se pueden añadir características diferenciadoras para hacer todavía más atractiva su pertenencia, unas propias y discernibles entre las personas como rasgos de personalidad o incluso físicos, otras generadas por la intención y sugestionadas como actitud vendida como propia de una clase especial, esa clase que cobra una identidad distinguida del resto. Lo descrito hasta cierto punto me sucedió hace años (lustros incluso) siendo monitor en unas colonias. Agrupé en mi derredor a los niños que tuve en suerte y decidí animarlos con un símbolo, la cinta de un color que nos correspondía, al tiempo que los arengaba con enfáticos cantos. Al poco, la muchachada se arremolinaba exigiendo formar parte de mi conjunto hasta el extremo del desborde, lo que me obligó a reconvenir la excitación persuadiéndo a la muchedumbre de que todo colectivo tenía sus bonanzas.

El ser humano no busca otra cosa que desarrollarse como individuo de la mejor forma posible ante las oportunidades presentadas y suele escoger lo que piensa es mejor para él y su autoestima, y no lo peor. Por ello, existe al unísono otro recurso del que nos valemos las personas para convivir adecuadamente con esa tesitura, la autojustificación para salvaguardar la autoestima, esto es, tenerse a sí mismo en la mejor posible de las valoraciones ante actitudes que podrían poner en peligro nuestra autoconsideración en una determinada escala de valores. De tal modo, se debe justificar por una causa noble el propósito de tenerse a sí mismo como el mejor, que no es más que una emoción con independencia de su certidumbre. Llegados a una edad, a diferencia de los niños que no suelen ocultar sus verdaderas emociones, los adultos no pregonan abiertamente: ¡Somos los mejores y no queremos estar con los peores! Pero si bien las causas nobles producen motivación en las personas, no existe rival con la psicología inversa o la generación de una contraparte que no te permite o te obstaculiza un propósito. Obviamente esa parte se constituye en enemiga objetiva y actúa como refuerzo definitivo que da un espaldarazo a la lucha por hacer más grande el grupo y tratar de alcanzar sus objetivos. Es conveniente que algunas de las razones por las que debe tomarse un enemigo objetivo tengan visos de realidad, aunque sea desde un lado del cristal con qué se mira, simplemente con insultos o desacreditación arbitraria es más difícil...al principio. Todos sin excepción tenemos defectos ciertos, pues bien, solo hay que destacarlos y ponerlos en la picota igual que con el grupo...pero al revés, denostándolos.

En el punto que se asume que existe un enemigo objetivo empieza a producirse algo parecido a lo que sería el antónimo de la empatía, es decir, la deshumanización del contrario, la cosificación del rival que impide la consecución de mi cruzada. A partir de ahí, la escalada de hostilidad es un hecho y las maniobras para derrotar al enemigo, sean sutiles o toscas, se van sucediendo progresivamente y la población grupal va deshinibiéndose en su agresividad por observar a su alrededor, entre su grupo afín, una serie de actitudes identificables que definen como normal el odio al enemigo objetivo y por tanto ya se justifica su destrucción metafórica, si no cierta. Es tiempo de denominaciones, de etiquetas pregonadas o físicas, de marcas propias y de los enemigos, de autoexaltación con simbología común que refuerce el motivo por el que están todos reunidos. En los cerebros de los miembros del grupo ya se asume como realidad el discurso que suscitó el líder o élites en su momento y se propagó como la espuma. Los silogismos, todos engrasados para responderse en caso de disputa dialéctica y amenaza a la propia conciencia. La marca invisible del hombre que se creía normal con unas actitudes ha sido superada con otras bien distintas, las que en otro tiempo se consideraban perversas ya no lo son, todo lo contrario, se defienden con vehemencia y sin meditar las consecuencias. No hay tiempo que perder para batir al enemigo objetivo y conseguir el fin pretendido. Pasados los años, los lustros, los decenios, los siglos, la humanidad sigue preguntándose el porqué de ciertas actitudes de una masa que se repiten en nuestra historia y lejos de dar con sus causas, con las debilidades humanas, adopta las etiquetas muertas, los símbolos que utilizaron los grupos anteriores y empiezan su propia cruzada reproduciendo en contrario los mismos errores de sus predecesores, tan odiados ellos, pero que serán el germen del bucle que caracteriza a la humanidad.

Tenemos pruebas constantes en nuestra Historia, Hitler no es un nombre, es una marca del mal como Einstein representa la genialidad.... ¿Evolucionamos adecuadamente? ¿Aprendemos de nuestros errores o simplemente memorizamos marcas?

lunes, agosto 21, 2017

El objetivo

Quién no ha visto alguna película de malo legendario que intenta destruir el mundo para restaurarlo según sus esquemas. Los hay malvados arquetípicos que simplemente disfrutan haciendo sufrir a los demás para demostrarse su poder, otros por venganza, están los que quieren someter a sus habitantes, pero en este caso vengo a centrarme en aquellos que anhelan convertir la tierra en su tabla rasa para poder empezar de cero según su proyectada utópica visión. Antes de proceder a pulsar el botón o mecanismo que activa el proceso de destrucción suelen sermonear al héroe que intenta impedirlo con un corolario de fechorías humanas que le permiten arrogarse autoridad de sobras para su violencia tornada en eufemística fuerza limpiadora y regeneradora. Así, el pérfido prócer, en su papel de multiempleado carnicero y sacerdote de masas, pretende extirpar el tumor de raíz acabando con todo el cuerpo y concederse a sí mismo y los suyos una suerte de metáfora de segunda oportunidad. Todo con el inestimable amparo de numerosas huéstes armadas.

No sé si ese discurso ha calado en el subconsciente de algunos, pero quizás sin esa grandilocuencia y seguro que con un ejército más desaliñado tenemos muestras a diario de los que pretenden un día sí y otro también destruir el sistema para dar acomodo al que tienen recreado en sus mentes. Claro que el relato de uno y otros difiere en la ensoñación del nuevo mundo... ¿pero difiere sobre el viejo? Comienza a darme pavor la ida sin retorno que cada bando está conduciéndose entre confines de una Tierra interglobalizada que concluye en un cruce de caminos repleto de odio y sangre. Y es que en la realidad todos los enemigos son recreados igual que en las películas, tan descomunales y poderosos como aviesos e inmisericordes de manera que, al igual que con el perverso de celuloide, no sintamos ningún remordimiento al empatizar con su exterminio. No valen las referencias, la medida de lo quieto, lo estable, ha quedado tan atrás que se observa arcaico y trasnochado, fascista incluso, de modo que la evolución consiste en repetir lo que otros antes de nosotros ya hicieron para justificar sus cruzadas. Gana el que configura el más malo de todos y lo etiqueta con mayor efectividad para captar cruzados frustrados con el sentido de su intrascendente vida. El truco es vomitar excusas impactantes con las que imprimir en los cerebros la urgencia de héroes que puedan ejercer coerción y virulencia proporcionales al odio suscitado ¿Y después? Muerte y dolor, necesidad de más venganza, de cronificar el revanchismo, de culpar a los otros de lo sucedido, en definitiva, de no defraudar a la hora de continuar el bucle de la humanidad.

Derribar el castillo de naipes conseguido tras siglos y milenios solo puede hacerse desde la mezquindad de quien descuenta lo logrado y le resta mérito sin despeinarse el entendimiento si alguna vez lo tuvo, de quien cuenta la historia como si fuera la suya propia, de quien traspone sus razones y sus ambiciones personales, el odio recibido de sus fuentes y las soluciones que, pregonadas con estulticia tienen consecuencias muy distintas de las reales, porque la emoción radicalizada solo llega hasta donde se imaginan en frente del villano y lo tumban. Puro romanticismo letal.

Busquen entre nuestra sociedad a gente, mayoritariamente joven, que quiere derribarla para "limpiarnos". A los que aspiran a romper con todo y apoyar a quienes quieran resquebrajarla, a quienes incluso, detrás de ellos, élites cargadas de dinero buscan diezmar para su confort a una población superpoblada valiéndose de estúpidos adictos a la adrenalina convencidos de su cruzada hasta el fanatismo. Imbéciles que, diciendo que combaten a los gigantes, acaban siendo esclavos de éstos para aniquilar a los que ni tienen poder, ni pretenden más que cierta tranquilidad y esperanza en el futuro bienestar de sus familias, la población.

El mal no está en relatos de película, está entre nosotros, en nuestras aspiraciones para acabar rigiendo el mundo a nuestro antojo como si de una lista de tareas de autoayuda se tratara. Todo en nuestro universo es comprar, compramos un relato, una causa, una cruzada que nos cuadra y se adapta a nuestra situación y características para realizarnos personalmente y lo que sigue a continuación...es historia.

domingo, mayo 14, 2017

Los votantes son listos

En estas fechas se cumple un año de okupación de una vivienda por un grupo de personas de etnia gitana. Son mis vecinos.

Llegaron subrepticiamente con un escuadrón de familiares y cercanos para tomar una casa. Entre éstos traían a la "abuela" y la dejaban dentro para hacer constar que había alguien. Pasados unos días, ya no apareció más. No sé bien el proceso, pero sin duda ellos sí estaban muy al corriente de lo que podían hacer. La paradoja es que en esta vivienda vivía una familia que no pudo hacer frente a los pagos de su hipoteca y tuvieron que abandonarla.

El primer gesto del Ayuntamiento de ERC, en una población de unos nueve mil habitantes, fue proveerles de mantas y publicarlo en la web institucional. Con la enquistación del tema, silencio.

A lo largo de este año he podido contar numerosos automóviles: BMW, Mini, Smart, Citroen, una furgoneta americana, Mercedes, Honda Civic y unos cuantos más; por supuesto semanales celebraciones culinarias en su flamante barbacoa Weber, una psicina desmontable estilo Toy de unos 4 metros de diámetro, juguetes por doquier desplegados por el jardín y ropa tendida, mucha ropa tendida. No ví las mantas del Ayuntamiento.

Al poco de llegar se vislumbrava desde su ventana lo imprescindible: una televisión de bastantes pulgadas y la correspondiente consola de videojuegos. Persianas cerradas ocasionalmente entre semana y en el fin de semana la fiesta garantizada como si de una segunda o quinta residencia (qué más da) se tratara.

Parece ser que el derecho a una vivienda digna deposita como garantes (coaccionados) a los ciudadanos y no al Estado o a las Instituciones correspondientes. El Estado delega su responsabilidad para promover su subasta de buenismo de pandereta estableciéndose como cómplice de un robo de la propiedad privada al admitir su comisión excusándose en consideraciones formales: la cerradura, el tiempo necesario para permanecer en la casa ocupada, etc. Un total sinsentido. De tal modo se mantiene una legislación apropiada para el trapicheo de los sinvergüenzas que no dudan en ser invitados a determinados medios, que como en cualquiera de sus realities, apelan a cualquier eslogan emocional que justifique el allanamiento de morada y la apropiación de lo ajeno. Se habla de "colisión de derechos" para promover la ley de la calle bajo las condiciones de los populistas, oficializando nuestra condición de país bananero y Estado arbitrario en el que impera una realidad de hechos consumados, es decir, tonto el último.

Una persona acostumbrada a cumplir la ley o al menos a no tratar de hallar sus lagunas y recovecos, no tendría éxito en esta empresa, pero los avezados okupas "profesionales" saben lo que hacen bajo la mirada impotente. Y si lo demás falla, el recurso al racismo o cualquier amenaza de manchar la corrección política echa para atrás a quienes les sobreviene algún tipo de incredulidaad y posterior indignación.

Los votantes, los ciudadanos, son listos dicen......Algunos más que otros

martes, mayo 09, 2017

La revolución dialéctica silenciosa

A nuevos tiempos, viejos recursos perfeccionados para facilitar la labor en esa ingente cruzada de manipulación de masas a la que suelen dedicar su tiempo los mastines de los "filántropos" actuales, los prohombres de la comunicación. Herramientas dialécticas que asumimos con normalidad sin percatarnos de sus trampas y de los efectos devastadores que originan en los cerebros, bisoños y no bisoños, que luego se reúnen para reclamar el derecho a ser libres de pensar y manifestar lo que dicen que quieren.

Un recurso dialéctico para persuadir al interlocutor y de paso intentar reforzar el exiguo argumentario propio es contraponer, a una razón propia, otra contraria radicalmente antagónica. De tal modo, si no aceptas tal cosa, que es la que suele proponer el que expone sus motivos, se te asigna automáticamente su contraria y consecuentemente pasas a ser un radical cuanto menos o se te encasqueta cualquier etiqueta a mano provista del conveniente prefijo o sufijo. Hay que entender que en tiempos de internet la eficiencia informativa es capital, que diría el insigne, y por tanto la ejecución de packs completos de atribución a un rival o un interlocutor cualquiera son un tipo de arma formativa irrenunciable para cualquier prócer infopolíticotecnológico que se precie. Así, como si de un avatar se tratara, por obra y gracia del sacerdote de las redes de turno disfrazado de periodista, político o acumulador de seguidores, las personas pasamos a "disfrutar" de etiquetas variadas según discutamos o manifestemos una opinión en un sentido u otro. Nada podremos hacer contra ello, no vale la pena luchar para hacerse entender porque en realidad el propósito de los proponentes radica en crear no entendimiento, en lograr colar e inocular una etiqueta sobre el objetivo adquirido que abone una serie de prejuicios antes de tener la oportunidad siquiera de conocerlo o comprender sus razones con las que extraer un juicio de valor. Se buscan todos los puntos en conflicto, a poder ser los más distantes y lacerantes, y desde ahí labrar el camino de la confrontación que sigue sus propios postulados: tensión, descontextualización, exacerbación, indignación y odio. Y ello no inhabilita las posturas radicalizadas que existen y cada vez más, pero sí ayuda a exterminar toda referencia cabal que sirva para determinar qué responde ciertamente al beneficio del ser humano o de una sociedad, ya que por medio de esos recursos, la única baza disponible es el número de personas que te apoyen. Vendría a ser la sublimación de la afiliación grupal que otorga más importancia a la identificación con el propio grupo que a las razones que confieren el pegamento que une a sus miembros.

No hacemos más que repetir en bucle la historia y recurrir a vías como la Memoria histórica para estructurar y sellar prejuicios oficiales con los que reproducir por despecho permanente los errores de nuestros antecesores. Y es que es la memoria la que dice lo que somos en el presente y por ello, de lo que nos informe o forme sobre el pasado, modelará lo que somos y seremos.

Parece aceptarse el hecho de que cualquier sujeto en razón a sus equidistancias debe ser ordenado y apilado para incluirse en una categoría entre tres o cuatro sin solución posible y desde la misma labrar su camino, o bien en unión al supuesto grupo que le corresponde por asignación externa o en solitario con su condena inexorable al ostracismo. En ese grupo también estarán todos los que se creen especiales y disienten de todo y ante todo, de tal modo que seguirán perteneciendo a una categoría de parias, señalados por otros, incapaces de formar grupo o categoría propia. Se comprende por tanto la paradoja que nos asola en el siglo XXI, en tiempos de la mayor globalización vivida en nuestra historia, todos buscamos identificarnos con un grupo para destacarnos del resto, para clamar nuestra voz de algún modo aunque sea negando justamente que lo que pretendemos es darnos voz. Al fin de al cabo, el qué de las manifestaciones viene a ser mantenernos de algún modo en primera línea, poder darnos brillo entre tanta gente, incluso podríamos llegar a manifestarnos pidiendo menor libertad y o cualquier razón supuestamente perjudicial para nosotros y lo que seguiría importando sería nuestra participación entre esa masa. No es muy diferente de lo que muchos hacen. Lo llaman políticas de hechos consumados y utilizan a las personas como números para proclamar algo así como la democracia que consolida sus fundamentos. Sus armas están explicadas y no hacen más que ejecutar lo que el cerebro humano realiza desde su nacimiento: comparar y escoger en función de la percepción de placer que otorga tal decisión para nuestro yo.

Ya no tiene mucho sentido reclamar razones a los demás para compararlas con las propias, porque como en un videojuego, las "tropas" disponibles en las más sencillas de entender y de atender te conquistan en un periquete sin tan siquiera tener que pensar. Otros ya lo han hecho por ellos y les han ofrecido las etiquetas que resumen un mundo virtual dispuesto para teclar Ok o Cancelar , y claro, sepa usted que darle al Cancelar tiene un precio muy alto.